* ¡Excomunión para todos!

¡Excomunión para todos!

Por José Luis Alonso Escudero

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El papa Benedicto XVI dijo el pasado miércoles 9 de mayo que apoya la excomunión de los políticos que respaldaron la decisión de la Ciudad de México de legalizar el aborto en las primeras 12 semanas de embarazo. Al referirse a “políticos”, comprende no sólo a los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sino también a todos aquéllos servidores públicos que ocupen un cargo de elección popular o cargos de confianza, directamente vinculados con esta reforma legal, es decir, al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, al Secretario General de Gobierno, al responsable de la publicación, el titular de la Gaceta Oficial del Distrito Federal… vaya, para acabar pronto, a todos aquellos que podrían ser señalados como autoridades responsables en un juicio de amparo contra dicha reforma legal.

También se llevó de corbata a todos los médicos, enfermeras, anestesistas y profesionales de la salud en general, que participen en la interrupción de un embarazo.

Y si nos vamos más lejos, bajo una óptica causalista radical, también podríamos quedar excomulgados todos los ciudadanos que votamos por dichas autoridades y legisladores, y con más ganas, los que refrendamos día a día nuestro apoyo a los mismos. Su Santidad, con todo respeto – independientemente de que se lo deba o no – mi interpretación del Derecho Canónico es que la excomunión deberá ser automática para todo aquél que procure un aborto. ¡Sorpresa, Su Santidad! En lo sucesivo, y de acuerdo con las leyes de nuestro país, que ya no es más una colonia europea, la interrupción del embarazo antes de que concluya la decimosegunda semana de gestación NO ES UN ABORTO. Así que no se preocupe por nuestras almas, pues como dice el comercial de Jumex: legalmente, eso es 0% aborto, por lo que no hay tal excomunión.

Debemos recordar además que el Papa, además de ser ministro de culto y jefe de la Iglesia Católica, es Jefe del Estado Vaticano, es decir, es una autoridad política, que debe regirse por el Derecho Internacional, que le impide intervenir como lo pretende hacer, en los asuntos internos del Estado Mexicano.

Claro que con el gobierno que tenemos, guadalupano, futbolero, infantista, sotanero y faldero, Ratzinger nunca recibirá nota diplomática alguna, pero eso es parte del anecdotario que la historia juzgará.

Finalmente, dado que el mismo Vaticano ha eliminado el limbo de un plumazo – hecho que resta credibilidad a su doctrina, pues de la noche a la mañana, toda una cosmovisión y una concepción filosófica fue cambiada por decisión humana, sin consultar a Dios – las almas de los niños abortados se van directo al cielo. Luego entonces, ¿de qué se preocupan? Si bajo esa lógica, el aborto es un boleto al paraíso, sin escalas ni sufrimientos terrenales, ni tentaciones, ni guerras, ni hambre, ni blasfemia, ni pecado. ¡El paraíso fast-track!

2 comentarios

  1. ¡¡El Aborto es asesinato!! Obrador es un criminal

  2. Estimado Bolsone,

    Que la interrupción del embarazo hasta cierto grado de avance sea un delito, no es un tema a discusión: SIMPLEMENTE NO LO ES. Pasadas las 12 semanas, la legislación del D.F. ya lo sanciona penalmente.

    No dejes que tus prejuicios religiosos nublen tu entendimiento, básate en criterios científicos.

    Salu2,

    JLAE

    PD: ¿Qué tiene que ver López Obrador con este tema?

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