* Fraude: México 2006. Una película de millones de mexicanos

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México, Distrito Federal, a 4 de octubre de 2007 

 

Se exhibirá “FRAUDE: México 2006” a partir del 15 de noviembre

  • Luis Mandoki y Federico Arreola, director y productor, expresan agradecimiento a los ciudadanos que contribuyeron económicamente para la exhibición del filme
  • Se proyectará el documental en salas de todos los estados de la República

 

La película “FRAUDE: México 2006”, de Luis Mandoki, sobre el proceso electoral mexicano de julio de 2006, se estrenará el próximo jueves 15 de noviembre en cines de todo el país.

Después de que la distribuidora Warner Bros intentara censurar la obra de Mandoki, otras compañías se acercaron a la casa productora Contra el Viento Films, S.A. de C.V., para ofrecer sus servicios.

El proceso de negociación se realizó rápidamente y ya hay un acuerdo de distribución.

Los responsables de este proyecto cinematográfico, lo mismo que los nuevos distribuidores, han sostenido charlas con los directivos de las principales cadenas de exhibición que hay en México, y se ha llegado a un compromiso claro: la película sobre las elecciones estará en cartelera a partir del próximo 15 de noviembre.

Distribuidores y productores han decidido elaborar al menos 200 copias de la película de Mandoki, de tal forma de que pueda exhibirse en todas las entidades de la República yno hay todavía fecha para la venta en formato DVD.

Cabe destacar que después del intento de censura de Warner Bros, miles de mexicanos decidieron realizar aportaciones económicas a la cuenta bancaria de la empresa productora.

Cada contribución ciudadana ha sido importante y fundamental para terminar el filme.

Por razones de estricta estrategia comercial, será hasta finales de octubre cuando se den a conocer los nombres de los nuevos distribuidores de “FRAUDE: México 2006”.

La obra “FRAUDE: México 2006” es una película apta sólo para aquellos que quieran ver la verdad acerca del sistema político mexicano.

Atentamente,

Luis Mandoki, director

Federico Arreola, productor

 

Zamora 169 – 7, Col. Hopódromo Condesa, Del. Cuahutémoc, C.P. 06140, México D.F.
Tels. Nextel 3617 2601 y 3617 2603
mail: contraelvientofilms@gmail.com

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* La Censura en 2007

La Censura en 2007

Por Isabel Morales Quezada

El papel que ha jugado la censura en este año 2007 es fundamental para entender los momentos y la regresión que estamos viviendo. La historia moderna de nuestro país, en especial la que se ha dado desde el surgimiento de la televisión como aparente “medio de información” se ha caracterizado por la forma en que los noticiarios manipulan sus notas para orientar la opinión de la gente en un sentido u otro, según sea conveniente para las televisoras y para el gobierno. La complicidad entre ambos es ya conocida por un gran número de personas, lamentablemente todavía hay muchos que lo ignoran, su falta de crítica no les permite hacerse conscientes de la influencia que la televisión ejerce sobre ellos, de las noticias tendenciosas, de los programas basura, de la información absurda. Es por esto que lo que para algunos es falsedad para otros es realidad, por una parte la televisión causa la alienación de la gente y por otra el enojo de aquellos que advierten en cada noticia una mentira y en cada omisión, la censura, pues la tv calla o miente, omite o tergiversa de acuerdo a sus intereses.

Los nueve meses de gobierno de Felipe Calderón se han caracterizado, entre otras cosas, por el ocultamiento de la realidad, y por la creación de otra con ayuda de televisa y tv azteca así como de sus comentaristas, conductores de programas, noticieros; no quiero decir que en el sexenio de Fox esto no haya existido (en cierta forma es uno de sus legados), lo que sorprende es que hayamos llegado al 2007 con la misma estrategia que ha caracterizado a la televisión en México: la censura y la calumnia.

En el conflicto de Oaxaca se trató a los integrantes de la APPO como revoltosos y delincuentes, no informaron al pueblo de las injusticias, de los grupos paramilitares, de las grandes manifestaciones y del descontento de la mayoría de los oaxaqueños; hoy ya no hablan del caso Oaxaca o de cómo Calderón hace pactos con Ulises Ruiz y le da la mano después de las muertes y desapariciones que él ordenó, pero ¿cómo hacerlo si esa no es la realidad que presentan en la televisión?

La propia resistencia civil pacífica sufrió la censura por parte de la televisión mexicana, en los “noticiarios” apenas si nos mencionaban, dedicaban cuando mucho un minuto a dar alguna noticia sobre las mega marchas, o sobre las protestas tan creativas encabezadas por Jesusa Rodríguez, simplemente nos desaparecían, como si así pudieran desaparecer el mundo real que existe fuera de la ficción televisiva.

Llegamos al mes de septiembre, y un gran cineasta, Luis Mandoki, trata de distribuir su documental sobre el fraude electoral del 2006, parecía que Warner Brothers lo distribuiría pero resultó que la censura apareció de pronto, televisa interviene y Warner se retracta, las cosas no podían ser tan fáciles en este país donde la censura ha sido la mejor arma para acallar al pueblo y engañarlo, aún así, Mandoki prometió sacar su documental para el mes de noviembre, incluso abrió una cuenta para que la gente lo apoye, para luchar contra la censura y el silencio impuesto.

Sin embargo, y a pesar del empecinamiento en coartar la libertad de expresión, la situación se ha complicado para Felipe Calderón, ya no sabe cómo esconder a los millones de mexicanos que estamos inconformes con su gobierno, inventa encuestas en donde sale bien librado, despliega mantas la noche del 15 de septiembre para tapar la enorme manta con la leyenda “ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR PRESIDENTE LEGÍTIMO” y militariza la plaza como si el pueblo fuera peligroso (palabra muy familiar, ¿los integrantes de la resistencia podríamos ser “un peligro para México”?) o un enemigo más. Pero a pesar de las mantas, de la violencia, de la censura (en comparsa con los ya muy desprestigiados medios de comunicación, en especial televisa y tv azteca), ya no será tan fácil callarnos, la gente ha demostrado que tiene convicciones y aún existen medios honestos y verdaderos periodistas.

La televisión se ha desprestigiado a sí misma casi desde su comienzo y lo sigue haciendo, como el escándalo que han armado por la reforma electoral que sólo los deja en ridículo y evidencia su ambición y deshonestidad al querer enarbolar la bandera de la libertad de expresión cuando su historia ha sido la de la censura y la mentira, cuando lo que en realidad quieren es seguir distribuyendo propaganda en forma de “noticias”.

Muchos ciudadanos se han dado cuenta de que las dos principales televisoras de México no proporcionan “información”, sino distracción, lo que ha derivado en que haya más lectores de periódicos, gente que se informa a través de Internet e incluso participa difundiendo información.

Las cosas han cambiado y la censura que Calderón pretende ejercer no será suficiente para acallarnos, ese es un avance que la sociedad ha logrado, la libertad de expresión ha costado muchas vidas, es mérito de la gente, del pueblo y de muchos periodistas honestos. La lucha por la conquista de la verdadera libertad de expresión y en contra de la censura debe seguir con más fuerza, hoy más que nunca.

* Sobre la Tolerancia

Sobre la Tolerancia

Por Spartako

Tomado del Portal de Noticias de RadioAmlo

www.radioamlo.org/portal/

Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla.
Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud.
Thomas Jefferson y Edmund Burke

El día 28 de septiembre a invitación de Renegada participé con algunos comentarios sobre el tema de mexicanidad que nos presentaron uno de los círculos de estudios que se trasmiten por Radio AMLO. De ahí se desprendió una series de comentario que quedaron inconclusos sobre la tolerancia, y a los cuales recibí algunos comentarios de no dejarlo sin cerrar. En una participación de ayer sábado, igualmente se cierra dicho comentario a lo cual prometí pues escribir algo y compartirlo.

Estoy convencido que la tolerancia elevada a un nicho inmerecido provoca indiferencia y anula posibilidades de interés humano mutuo: que el resto haga lo que quiera, que a mí me da lo mismo. Como efecto colateral nos manda a respetar lo que es indebido. La tolerancia, llevada al extremo, nos manda a una caída libre en la moral.

La tolerancia mal entendida nos lleva a sufrir en muchas ocasiones el síndrome del niño héroe, nos sacrificamos por causas perdidas, nos encanta que nos manipulen y si vemos que alguien le ponen un correctivo inmediatamente saltamos en su defensa aunque no sepamos por que están sucediendo las cosas. Excelentes y prestos para atacar aun a quienes consideran compañeros, sobreponiendo a la estima o a la unidad siempre en primerísimo lugar el modelo de critica de la derecha, pues según ésta atentamos contra la libertad, somos intolerantes y varios calificativos de ese calibre, propaganda preferida por la derecha que usa el miedo al desprestigio como un arma letal. Usamos así el modelo que deseamos superar.

Lo pudimos ver en los legisladores que actuaron con una “virtuosa” (yo diría degenerada) TOLERANCIA para lo que se estaba discutiendo en la cámara de diputados con el gasolinazo. ¿Por que ser tolerantes contra esos crímenes? ¿Por miedo? ¿Por quedar bien ante los que nos linchan? Así la TOLERANCIA es una moda, como expresión esta bien visto hablar de ella ensalzarla y entronizarla. Atreverse a cuestionarla te puede conducir al infierno de los improperios y te vuelves merecedor de todas las calumnias juntas, el desprestigio, aunque de manera increíble pocos sabemos de que hablamos cuando la invocamos.

«tolerar es admitir un comportamiento con el que no podemos estar de acuerdo».

«el que está en la verdad suele ser comprensivo, mientras que el que no sabe nada y además no se da cuenta que no sabe nada, con facilidad se erige a sí mismo en el creador de la verdad»

La tolerancia se relaciona de forma directa con la verdad, si no admitimos su existencia, tampoco admitimos el punto de referencia del cual hablamos de que algo se debe tolerar o no. Si no fuese así ¿entonces cuál es el parámetro para establecer si alguien es tolerante o no? ¿Con respecto a qué lo afirmamos?

En el caso de las creencias religiosas, por ejemplo, sabemos que la tolerancia es una sana costumbre: dejar que cada persona decida en su fuero interno lo que ella quiera. Y es más que eso, nos enseña a convivir y a respetar, lo que al final son acciones de amor por el prójimo. Es decir, la tolerancia tiene esa limitación, la de la ser una regla en dos direcciones.

A la verdad no se le tolera, a la verdad se le acepta o no y punto. Habrá quien la niegue o quien la afirme Dependerá de la postura que se tome frente a ella como definiremos si alguien es tolerante o no.

Así las cosas tolerar no es permitir todo ni admitir que todo va bien, es lo mas alejado de la palabra en referencia, quien se hace de la vista gorda frente a determinados sucesos, se convierte en una muestra del aire de permisidad que caracteriza a la hipócrita derecha que todo lo corroe, que todo lo manipula, es la clásica postura de valorar con mayor ahínco el no tener problemas y quedar bien con todo y con todos que rifársela por la vigencia de muchos valores.

También se que pocos se atreven a señalar lo que esta bien o lo que esta mal, por el temor, esa arma tan eficaz en estos tiempos, Esa lapidaria frase de “nada es verdad ni es mentira, sino que todo depende del color del cristal con que se mira”, inclusive en los medios oficiales se instauro un programa con ese nombre y que a sido elevado a categoría absoluta.

Así no es importante lo que miramos, si no el cristal o la ventana por la cual se mira, lo que era un medio para acercarnos a la verdad ahora se ha convertido en el canon por medio del cual se juzga lo que es correcto o incorrecto y lo que no lo es, lo asumidle y lo rechazable, la verdad y la mentira. Es el canon inatacable de la tolerancia.

Es el nuevo canon que nos imponen los nuevos inquisidores.

Así las cosas en nuestras sociedad todo tiene el mismo valor, según Robert Spaemann “El precio que exige el pluralismo total es demasiado elevado. Destruiría cualquier cultura desarrollada y haría imposible la convivencia de los hombres”. y que quede constancia que no comulgo con este filosofo alemán.

La democracia que conocemos se basa en el respeto de las opiniones de las minorías, pero también, y sobre todo, en el gobierno de las mayorías. Ahora, sin embargo, se nos pretende convencer de lo contrario, pues son las minorías, desde la perspectiva del igualitarismo absoluto, las que acaban imponiendo sus criterios y opiniones sobre los de las mayorías, esto claro con una visión mercantilista.

Hay verdades que no dependen del valor subjetivo que les demos y que serán verdades siempre y a pesar de los nuevos inquisidores, la verdad es la verdad, dígala un magnate o dígala un obrero.

√ Las lagunas froidianas

Las lagunas froidianas

Por Víctor Raúl Huamán
aula.magna.educando@gmail.com

Una tenue luz nocturna alumbraba su mirada, sus gestos, palabras, oraciones y sus manos, que no tiemblan. Era una noche de garúa fina y fría en la Lima que nunca llueve y era en la casa del Patriarca la cita. “Hola ¿Por cuántos votos perdiste?” le preguntó directamente a Andrés Tello, quien fuera candidato a la Presidencia por la Región Lima-Provincias. “Seis votos compañero” le contesto. “¡ENTONCES ESO FUE UN FRAUDE!”. Lo gritó enojado. Seguramente quiso abrazar a Tello, pero ello era casi imposible. Solo lo tomó del brazo y lo acompañó hasta la sala, donde lo sentó junto a él.

Ya estaban casi todos. Mauricio Mulder se puso de pié y todos callaron para escuchar al Secretario General del APRA. Un encargo que encierra mucho respeto y de historia en la fraternidad aprista. Un encargo que, en muchos casos, ha conocido la prisión y la muerte en los gobiernos de dictaduras manejadas desde la plutocracia. Mauricio habló de Mercedes Cabanillas, allí sentada y emocionada. Luego hablaría ella, agradeciendo a la Célula Parlamentaria y al Comité Ejecutivo Nacional que estaba presente en esa reunión. Era un homenaje y reconocimiento a su labor en el Congreso Nacional como Presidenta.

Entonces habló el Patriarca. Armando era el “responsable territorial” de la reunión. Recordó una página casi olvidada de “Meche”, la incertidumbre del 5 de Abril de 1992 en que asumió la conducción del partido. No era una apología, era el saludo a una de las pocas mujeres en el APRA que “ha logrado la gran responsabilidad de conducir el país desde la Presidencia del Congreso Nacional, faccionado y sin mayoría aprista. Ese es el gran mérito de Meche” dijo el Patriarca.

“Pero hoy también es el cumpleaños de Wilder Calderón” anunció al finalizar. El Congresista por Áncash se sorprendió. Los saludos ahogaron el protocolo y la formalidad. Pasamos al jardín para escuchar los valses en la voz heráldica de Enrique Cornejo, la juventud de Nidia Vilchez con letras que hablan de los huaynos y los cantos del norte lambayecano de Sissi.

Con Tayo y Andrés seguíamos al lado del Patriarca, en una conversación que aparentaba una conspiración de alegrías, provocando unos golpes de riza y la sorprendida mirada de todos los demás. Eran las anécdotas del joven clandestino, del de las balas, de las horas de sangre y sudor, porque no había tiempo para las lágrimas. Era una hermosa lección de la historia del APRA que no se podrá hallar en ningún libro, ni en la mejor conferencia y que los patriarcas no pueden ni deben dejar escrito.

No hubo un gesto de tristeza. Sus relatos iban salpicados de una profunda convicción y sobre todo de satisfacción. En un momento lo miró a Tayo Barreda. “Dile a tu mamá que quiero ir a visitarla”. “No hay problema compañero Armando, cualquier día de estos la traigo” contestó Tayo. “¡No!” contestó severamente el Patriarca. “Ella es una dama y yo tengo que ir”. A un lado Tayo me dijo “pero como sabe de mi madre. Pensé que no la recordaba”.

Nos contó la anécdota cuando fuera deportado por la dictadura de Benavides y como su retorno fue aclamado y celebrada por todos los diarios. Estaba retornando en un barco el equipo del Alianza Lima de Chile, era el famoso “Rodillo Negro”. “Lolo” Fernández, distinguido jugador del Universitario de Deportes, había reforzado al equipo y era uno de los pocos que sabía que un desconocido joven estaba retornando al Perú de polizón, pese al peligro que corría su vida. El entonces Presidente del Perú Benavides, había ordenado a la policía política que lo maten donde encuentren al Secretario General de la FAJ. Cuando arribó al puerto del Callao, Armando vestía un terno prestado por el entrenador de la Selección Nacional. El público que esperaba a los jugadores lo aplaudía, lo abrazaba, lo jaloneaba… y no lo dejaba tomar el taxi que lo debía sacar de tantos policías. Fue una llegada apoteósica y multitudinaria la mía, pero finalmente pude salir y llegué a la casa de un familiar. “Y tu que haces aquí. Tu madre te está buscando” le dijo la tía que lo reprendía fuertemente. El joven asustado apenas tuvo tiempo para decirle: “Si… pero podría prestarme para pagar el taxi”. No tenía ni para comer el clandestino joven Armando.

“Y tu que haces en México” me dijo. “Soy el soldado desconocido, compañero”. La riza fue total y nuevamente sentimos la mirada de todos. Nos explicó del México Laico de Benito Juárez y que Víctor Raúl Haya de la Torre lo tomó como vertiente ideológica para lo del 23 de Mayo de 1923 en que se quiso imponer al Perú el “Sagrado Corazón de Jesús”. No se quiso respetar a los peruanos con otras creencias, como si en el Perú la católica fuera la única religión”. “Haya era agnóstico, pero siempre se le atacó de ateo. Esa fue obra de nuestros enemigos”

Yo si soy ateo. Dios no existe – dijo Armando-. Si creo en Cristo fervorosamente. Me siento un ateo-cristiano.

Dios es cuestión de perspectiva compañero – le dije -. César Vallejo en su poema “Masa” afirma que Dios es la voluntad de la humanidad entera.

Es un poema antifranquista publicado en su libro “España, aparta de mi este Cáliz”. Uno de los mejores de Vallejo. El sacrifica la estética por el compromiso social y la ideología. Muy bueno Vallejo

El Patriarca, de barba blanca y mirada traviesa, también nos habló de Ramiro Prialé: “…un hombre que pocos conocieron su calidad de escultor en madera y su gran vocación de caricaturista. Los hizo por miles, pero ignoro donde puedan estar. Quizás sus hijos lo tengan”.

Había llegado la hora de la despedida y solo hasta ese momento pude entender porque mi padre nos repetía “el tiempo es el peor enemigo del hombre”. Era más de las doce de la noche. La nieta adorada se había parado a su lado con una carita de pocos amigos, diciéndonos con su mirada que terminemos la conversación. El Patriarca se puso de pie pero aún tenía otra revelación. No se quería ir, nosotros tampoco. “Yo le escribí un Soneto a Ramiro”. Se puso a declamarla completa, acompañado de gestos de un actor profesional y movimiento de manos en cada expresión. Era una oración, era el valor intenso que puede significar un canto a su amigo y compañero.

Tuvo que venir su esposa Lucy para decirnos que “ya tenía que descansar”. Al despedirnos Andrés Tello saludó su lucidez y Armando Villanueva, con esa agilidad que siempre lo caracterizó, agregó: “Las lagunas froidianas. Esas son las únicas que toda la vida he padecido”. La riza nuevamente fue total.

* Amanecer en el Zócalo

Amanecer en el Zócalo

Por Javier Aranda Luna*

Tiene razón Carlos Monsiváis cuando, al hablar de Amanecerelenita.jpg en el Zócalo, me suelta a bocajarro: es emocionante, Elena Poniatowska representa lo mejor del país, es un gran libro lo que nos entregó, es fabuloso, y seguramente por provocar con sus obras la emoción duradera, Poniatowska acaba de ganar el Premio Rómulo Gallegos por su novela El tren pasa primero, basada en movimiento ferrocarrilero mexicano de 1959.

Pero vuelvo a su crónica más reciente escrita a manera de diario: Amanecer en el Zócalo emociona por las voces que nos cuentan una misma historia desde diferentes planos: la historia del plantón en el Zócalo después de darse a conocer el resultado de la pasada elección presidencial. Allí se escuchan las voces de los crédulos y los incrédulos, los expertos y los de a pie, los ladridos de la derecha analfabeta y la izquierda que añora a Stalin; la voz de Andrés Manuel López Obrador dando línea al movimiento y la del pequeño Lucas que, en plenos días del plantón, le pregunta a su abuela, ¿qué es la política?

Este libro es el retrato hablado de la resistencia civil pacífica que baila por las noches y juega futbol; las instantáneas de 50 días hechas a voces de uno de los movimientos sociales más importantes de nuestra democracia después de la movilización estudiantil de 1968.

Amanecer en el Zócalo es un libro de crítica política pero, sobre todo, un volumen que refrenda al testimonio como uno de los más complicados y vivificantes géneros literarios.

elenaponiatowska.jpgEl Nobel Octavio Paz descubrió hace tiempo que Elena Poniatowska dominaba el sutil y difícil arte de escuchar, fundamento del arte literario. Este libro es muestra de ello.

Con distintas voces recogidas aquí y allá, Poniatowska nos da el ambiente del movimiento, nos cuenta historias individuales que en conjunto forman una gran historia en la que es posible oler la mierda y la esperanza, sentir el cansancio de los días y la incomodidad de las noches en la plancha de piedra, o nos hace mirar que la pasión política es tan fuerte como la pasión amorosa o que la historia nunca es de bronce ni de foto fija ni labor de hagiográfo sino, sobre todo, vida menuda, hervidero de las horas donde podemos ver los camaleones de ayer que son los de hoy y los de pasado mañana.

Escribí que el más reciente libro de Poniatowska es también un libro de crítica política. Y lo es pero de una manera poco ortodoxa: Elena, para poner el dedo en la llaga no pontifica, duda; más que condenar, describe con las voces de otros y sus interrogantes personales las miserias de la política y la condición humana.

Amanecer en el Zócalo entreteje, con su cúmulo de voces, una de las críticas mejor fundamentadas a López Obrador y a nuestra izquierda que nunca termina de dividirse.

Ni qué decir de nuestra derecha cavernaria: si Poniatowska le da voz a los sin voz, los yunketos vestidos de junior también aparecen con sus amenazas tartamudas.

Cuando Poniatowska se metió al activismo político en la pasada contienda electoral le comenté a Carlos Monsiváis que se exponía demasiado. Cuando la vi defender en un mensaje televisivo a López Obrador por la campaña de odio armada en su contra, me pareció una locura. La derecha le echó encima a Elena toda su artillería.

Contra mis pronósticos, Monsiváis me dijo que saldría fortalecida. Hace unos días me lo volvió a repetir. Se meta en lo que se meta, Elena sale fortalecida. Así es porque ella es una guerrera de conducta intachable a quien mueven sus convicciones, sus valores y no el valor del dinero; una guerrera que cree que la vida puede ser de otro modo, más amable, más propensa a la felicidad si la felicidad puede ser y es ”una sillita al sol”.

Amanecer en el Zócalo es una magnífico diario escrito por quien Monsiváis ha considerado como ”la mejor, más intensa cronista de la múltiple realidad mexicana”, por la escritora que ha vuelto indecisas las fronteras entre lo cotidiano y lo insólito según Octavio Paz, por la escritora cuya militancia por las buenas causas le viene de José Revueltas, por la escritora a quien poco importan los géneros literarios sino contar historias que lo mismo las arma con personajes ficticios o de carne y hueso, con nombres de otros o con el suyo propio.

*Tomado de la página de internet de La Jornada, http://www.jornada.unam.mx.

* Amanecer en el Zócalo

Amanecer en el Zócalo

Por Elena Poniatowska*

 

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Vamos Jesusa, Paula y yo a la casa de campaña en San Luis Potosí núm. 64, esquina con Córdoba. Curiosamente no veo a tantos esperando en la calle. Andrés Manuel López Obrador nos recibe de inmediato: “Ya lo pensé bien, nos vamos a quedar. Vamos a instalarnos en campamentos sobre Reforma, Juárez, Madero y el Zócalo, hasta que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordene volver a contar los votos en todas las casillas”. El sol entra de golpe por la ventana porfiriana. Retengo algunas frases: “A lo mejor ya no voy a poder ser presidente, pero lo que más orgullo me da es representar a la gente humilde de México. Si mi único propósito fuese llegar a la Presidencia de la República, ya habría negociado con políticos y empresarios y estaría amarrado, pero como no me presté al juego de las componendas, los poderosos se vengaron(…) Lo mío no es un asunto personal, ya lo he repetido muchas veces, no soy un ambicioso vulgar, no estoy obsesionado con el poder, siempre he sostenido que el poder sólo tiene sentido si se pone al servicio de los demás. Nunca me ha atraído la parafernalia del poder ni el poder por el poder”. “No voy a dejar trozos de dignidad en el camino y voy a seguir defendiendo la democracia”. “He luchado veinte años por una democracia verdadera.” A Jesusa le dice que van a ser indispensables actividades culturales para mantener a la gente en el Zócalo. ¡Qué compromiso! Tengo miedo, me angustio, qué es eso de que nos vamos a quedar, ¿cómo nos vamos a quedar? ¿Lo habrá discutido con José Agustín Ortiz Pinchetti y demás colaboradores? Jesusa, en cambio, se entusiasma. En el momento en que salimos entra Marcelo Ebrard con un plano en la mano.

(…)

La solidaridad es la reina de la fiesta. Hace una hora mientras íbamos hacia el templete, una mujer que sólo vería yo en las manifestaciones me tendió una camiseta. Otra, una mascada; otra, un monedero que ahora mismo traigo en la bolsa. “Allá están regalando tortas de mole”. “¿Cómo que regalando?” “Sí, regalando”. En el Zócalo, dar es natural. Tortillas, tacos, tortas, guisados, arroz (ese maravilloso arroz rojo a la mexicana con chícharos y zanahorias), frutas, aguas y refrescos, todo está allí en la plancha para los que tienen hambre. “¿Es gratis?” “¡Claro, sírvase, sírvase más!”

Recuerdo la solidaridad de los dos terremotos de 1985. “Yo le ayudo, aquí con mi pala voy a escarbar.” Fue la gente de la calle la que sacó de los escombros a los damnificados. Aquí, por iniciativa propia la gente instala su generosidad a flor de banqueta. “¿Quiere agua? Al rato, con el calor, le va a hacer falta.”

Son miles, hombres, mujeres, ancianos, niños y seis discapacitados que han recorrido en silla de ruedas -la silla es la mitad de su cuerpo- cinco kilómetros y le declaran a Angeles Cruz Martínez que “no vamos a dejar que nos roben la esperanza”. A su lado, otros muchachos se pronuncian: “Tenemos la obligación de luchar: no se nos permitiría que por cuidarnos nos echáramos para atrás”. La gente les aplaude, el pulgar hacia arriba como lo hace Andrés Manuel en su cartel amarillo. Una mujer cuenta que muchos indígenas de la sierra llegarán a apoyar al Peje, pero vienen a pie desde Ixtlahuaca porque no tienen dinero para el pasaje.

Tampoco es fácil para los que no necesitan silla de ruedas. Allí está la barrera de granaderos. “¡Ustedes también son pueblo!”, les gritan y las mujeres sin más les prenden en el pecho un moñito tricolor. Los policías se dejan, alguno hasta sonríe. A las caravanas de la provincia -Guerrero, Hidalgo, Puebla, Quintana Roo, Sonora, Sinaloa, Ciudad Obregón- los deslumbra la gran plaza y se destantean, no saben dónde acomodarse, quizá por eso los chilangos ofrecen agua y comida para que se sientan bien recibidos.

 

El camino de excepción

Llega Andrés Manuel desde la calle de Madero, por ese camino de excepción abierto entre la multitud, seguido por sus tres hijos: José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo.

La multitud se electriza como en los partidos de futbol o frente a las estrellas de rock, la plaza amarillea de banderolas, cachuchas, camisetas, gritos, el alto grito amarillo de Octavio Paz (a quien no le hubiera gustado estar aquí), una oleada amarilla pretende acercarse a Andrés Manuel, él estrecha manos, abraza y besa a mujeres y a niños, se detiene ante los que tienen el cabello blanco, la gente puntea “pre-si-den-te, pre-si-den-te, pres-si-den-te”. Es difícil conservar la calma. La pasión política es tan fuerte como la pasión amorosa.

Su camisa es blanca, su pelo entrecano. Nadie sonríe como él. La gente pobre lo ve como el remedio a todos sus males. Doña Luchita se emociona: “Lo quiero más que al papa Juan Pablo”. AMLO abraza a cada uno como si fuera un tesoro. Tiene razón, el Zócalo es su tesoro.

(…)

Espero que este movimiento deposite en mí únicamente lo esencial. Ahora sé que para AMLO están los que son sus amigos y luego los que son útiles en determinado momento. No me hago ilusiones. Jesusa y yo somos útiles, ella mucho más que yo puesto que es una activista y yo me inclino por la soledad aunque me cale. Aprendí más de esa multitud sobre amor y la compasión, el desinterés y la entrega que todo lo aprendido en el mundo de las apariencias.

Leo, leo, vuelvo a la vida cotidiana. Regreso a mi admirado Enrique Galván Ochoa que siempre les abre un espacio a los lectores. Tomo té negro en una taza blanca al lado de una pulcra servilleta con orillas de llorar mientras alguno de los siete canarios canta que es una gloria. Vuelvo a mis bebederos. La política mexicana vuelve a los suyos.

Pienso en el Zócalo. A veces lo recuerdo como un mercado, a veces su silencio roto de pronto por los claxonazos de los júniors que descendían de las Lomas a mentarnos la madre me estremece. ¿O serán los chavos banda del Centro que se ríen de nosotros? A veces recuerdo la tormenta que limpiaba el olor de mierda, nuestra mierda. A veces pienso que fuimos un campamento de guerreros que pasan la noche en vela en víspera de un gran combate. A veces busco al Zócalo en lo más profundo de lo que soy y no sé explicármelo. Extraño la civilidad amorosa de la gente, su camino ascendente, sabiduría. A veces la Coyolxauhqui me toma de la mano y me destaza y tiene el rostro de Jesusa o el de la mujer enmascarada de tierra que amamanta a la niña vieja Frida Kahlo, pero el Zócalo ya no huele a tierra porque es de piedra y hace mucho le arrancaron los árboles. A veces la situación es tan mágica que no me sorprendería si empezaran a salir rosas de un ayate. A veces se me sube la presión, las sombras en la tienda de campaña se corporizan y oigo un rumor de fragua y sé que vamos a regresar. Somos un millón dispuestos a poner nuestro cuerpo cada vez que se llame a detener un atropello, una privatización, un fraude.

*Tomado de LaJornada, Publicado el día 24 de Junio del 2007, www.jornada.unam.mx

* AMLO presentó su libro “La mafia nos robó la presidencia”

AMLO presentó su libro “La mafia nos robó la presidencia”

Por Samuel García, Tere Moreno


poresto-presentacion.jpgCiudad de México, 3 de julio del 2007 (Revoluciones).- La tarde del lunes 2 de julio, a un año después de las elecciones presidenciales fraudulentas del 2006, el presidente legítimo de México Andrés Manuel López Obrador, presentó en un repleto Museo de la Ciudad de México su libro titulado “La Mafia nos robó la Presidencia”.

En el evento participaron el Dr. Luis Javier Garrido, el periodista Jaime Avilés, Ignacio Marván, Jesús Ramírez Cuevas y Rafael Barajas “el Fisgón”, quienes tuvieron buenas intervenciones para expresar que es importante estar conscientes del momento histórico en que es escrita esta obra literaria y que “será un trascendente libro de denuncia”.

Durante su intervención, López Obrador compartió pasajes de su vida y de la política en México, hizo un bosquejo histórico donde recordó a don Benito Juárez, a Melchor Ocampo y a Ricardo Flores Magón, como los líderes forjadores de la historia que son para él y para muchos mexicanos. Volvió a recordar que vivimos tiempos interesantes ya que nunca se había dado que millones de personas estuvieran dispuestas a luchar por un cambio verdadero.

Asistieron a la presentación algunos secretarios del Gobierno Legítimo, como Luis Linares Zapata, Gustavo Iruegas, Asa Cristina Laurel, Raquel Sosa, José Agustín Ortiz Pinchetti, Laura Itzel Castillo; también los senadores Yeidckol Polevnsky y Dante Delgado; la senadora y luchadora social Rosario Ibarra de Piedra, los perredistas Javier Hidalgo, Martí Batres, Agustín Guerrero, Gerardo Fernández, Jesús Zambrano y la maestra Ifigenia Martínez entre otras personalidades cercanas a Andrés Manuel López Obrador.

*Tomado del blog http://revolucionesmx.blogspot.com/2007/07/amlo-present-su-libro-la-mafia-nos-rob.html