* Sobre la Tolerancia

Sobre la Tolerancia

Por Spartako

Tomado del Portal de Noticias de RadioAmlo

www.radioamlo.org/portal/

Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla.
Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud.
Thomas Jefferson y Edmund Burke

El día 28 de septiembre a invitación de Renegada participé con algunos comentarios sobre el tema de mexicanidad que nos presentaron uno de los círculos de estudios que se trasmiten por Radio AMLO. De ahí se desprendió una series de comentario que quedaron inconclusos sobre la tolerancia, y a los cuales recibí algunos comentarios de no dejarlo sin cerrar. En una participación de ayer sábado, igualmente se cierra dicho comentario a lo cual prometí pues escribir algo y compartirlo.

Estoy convencido que la tolerancia elevada a un nicho inmerecido provoca indiferencia y anula posibilidades de interés humano mutuo: que el resto haga lo que quiera, que a mí me da lo mismo. Como efecto colateral nos manda a respetar lo que es indebido. La tolerancia, llevada al extremo, nos manda a una caída libre en la moral.

La tolerancia mal entendida nos lleva a sufrir en muchas ocasiones el síndrome del niño héroe, nos sacrificamos por causas perdidas, nos encanta que nos manipulen y si vemos que alguien le ponen un correctivo inmediatamente saltamos en su defensa aunque no sepamos por que están sucediendo las cosas. Excelentes y prestos para atacar aun a quienes consideran compañeros, sobreponiendo a la estima o a la unidad siempre en primerísimo lugar el modelo de critica de la derecha, pues según ésta atentamos contra la libertad, somos intolerantes y varios calificativos de ese calibre, propaganda preferida por la derecha que usa el miedo al desprestigio como un arma letal. Usamos así el modelo que deseamos superar.

Lo pudimos ver en los legisladores que actuaron con una “virtuosa” (yo diría degenerada) TOLERANCIA para lo que se estaba discutiendo en la cámara de diputados con el gasolinazo. ¿Por que ser tolerantes contra esos crímenes? ¿Por miedo? ¿Por quedar bien ante los que nos linchan? Así la TOLERANCIA es una moda, como expresión esta bien visto hablar de ella ensalzarla y entronizarla. Atreverse a cuestionarla te puede conducir al infierno de los improperios y te vuelves merecedor de todas las calumnias juntas, el desprestigio, aunque de manera increíble pocos sabemos de que hablamos cuando la invocamos.

«tolerar es admitir un comportamiento con el que no podemos estar de acuerdo».

«el que está en la verdad suele ser comprensivo, mientras que el que no sabe nada y además no se da cuenta que no sabe nada, con facilidad se erige a sí mismo en el creador de la verdad»

La tolerancia se relaciona de forma directa con la verdad, si no admitimos su existencia, tampoco admitimos el punto de referencia del cual hablamos de que algo se debe tolerar o no. Si no fuese así ¿entonces cuál es el parámetro para establecer si alguien es tolerante o no? ¿Con respecto a qué lo afirmamos?

En el caso de las creencias religiosas, por ejemplo, sabemos que la tolerancia es una sana costumbre: dejar que cada persona decida en su fuero interno lo que ella quiera. Y es más que eso, nos enseña a convivir y a respetar, lo que al final son acciones de amor por el prójimo. Es decir, la tolerancia tiene esa limitación, la de la ser una regla en dos direcciones.

A la verdad no se le tolera, a la verdad se le acepta o no y punto. Habrá quien la niegue o quien la afirme Dependerá de la postura que se tome frente a ella como definiremos si alguien es tolerante o no.

Así las cosas tolerar no es permitir todo ni admitir que todo va bien, es lo mas alejado de la palabra en referencia, quien se hace de la vista gorda frente a determinados sucesos, se convierte en una muestra del aire de permisidad que caracteriza a la hipócrita derecha que todo lo corroe, que todo lo manipula, es la clásica postura de valorar con mayor ahínco el no tener problemas y quedar bien con todo y con todos que rifársela por la vigencia de muchos valores.

También se que pocos se atreven a señalar lo que esta bien o lo que esta mal, por el temor, esa arma tan eficaz en estos tiempos, Esa lapidaria frase de “nada es verdad ni es mentira, sino que todo depende del color del cristal con que se mira”, inclusive en los medios oficiales se instauro un programa con ese nombre y que a sido elevado a categoría absoluta.

Así no es importante lo que miramos, si no el cristal o la ventana por la cual se mira, lo que era un medio para acercarnos a la verdad ahora se ha convertido en el canon por medio del cual se juzga lo que es correcto o incorrecto y lo que no lo es, lo asumidle y lo rechazable, la verdad y la mentira. Es el canon inatacable de la tolerancia.

Es el nuevo canon que nos imponen los nuevos inquisidores.

Así las cosas en nuestras sociedad todo tiene el mismo valor, según Robert Spaemann “El precio que exige el pluralismo total es demasiado elevado. Destruiría cualquier cultura desarrollada y haría imposible la convivencia de los hombres”. y que quede constancia que no comulgo con este filosofo alemán.

La democracia que conocemos se basa en el respeto de las opiniones de las minorías, pero también, y sobre todo, en el gobierno de las mayorías. Ahora, sin embargo, se nos pretende convencer de lo contrario, pues son las minorías, desde la perspectiva del igualitarismo absoluto, las que acaban imponiendo sus criterios y opiniones sobre los de las mayorías, esto claro con una visión mercantilista.

Hay verdades que no dependen del valor subjetivo que les demos y que serán verdades siempre y a pesar de los nuevos inquisidores, la verdad es la verdad, dígala un magnate o dígala un obrero.

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√ Las lagunas froidianas

Las lagunas froidianas

Por Víctor Raúl Huamán
aula.magna.educando@gmail.com

Una tenue luz nocturna alumbraba su mirada, sus gestos, palabras, oraciones y sus manos, que no tiemblan. Era una noche de garúa fina y fría en la Lima que nunca llueve y era en la casa del Patriarca la cita. “Hola ¿Por cuántos votos perdiste?” le preguntó directamente a Andrés Tello, quien fuera candidato a la Presidencia por la Región Lima-Provincias. “Seis votos compañero” le contesto. “¡ENTONCES ESO FUE UN FRAUDE!”. Lo gritó enojado. Seguramente quiso abrazar a Tello, pero ello era casi imposible. Solo lo tomó del brazo y lo acompañó hasta la sala, donde lo sentó junto a él.

Ya estaban casi todos. Mauricio Mulder se puso de pié y todos callaron para escuchar al Secretario General del APRA. Un encargo que encierra mucho respeto y de historia en la fraternidad aprista. Un encargo que, en muchos casos, ha conocido la prisión y la muerte en los gobiernos de dictaduras manejadas desde la plutocracia. Mauricio habló de Mercedes Cabanillas, allí sentada y emocionada. Luego hablaría ella, agradeciendo a la Célula Parlamentaria y al Comité Ejecutivo Nacional que estaba presente en esa reunión. Era un homenaje y reconocimiento a su labor en el Congreso Nacional como Presidenta.

Entonces habló el Patriarca. Armando era el “responsable territorial” de la reunión. Recordó una página casi olvidada de “Meche”, la incertidumbre del 5 de Abril de 1992 en que asumió la conducción del partido. No era una apología, era el saludo a una de las pocas mujeres en el APRA que “ha logrado la gran responsabilidad de conducir el país desde la Presidencia del Congreso Nacional, faccionado y sin mayoría aprista. Ese es el gran mérito de Meche” dijo el Patriarca.

“Pero hoy también es el cumpleaños de Wilder Calderón” anunció al finalizar. El Congresista por Áncash se sorprendió. Los saludos ahogaron el protocolo y la formalidad. Pasamos al jardín para escuchar los valses en la voz heráldica de Enrique Cornejo, la juventud de Nidia Vilchez con letras que hablan de los huaynos y los cantos del norte lambayecano de Sissi.

Con Tayo y Andrés seguíamos al lado del Patriarca, en una conversación que aparentaba una conspiración de alegrías, provocando unos golpes de riza y la sorprendida mirada de todos los demás. Eran las anécdotas del joven clandestino, del de las balas, de las horas de sangre y sudor, porque no había tiempo para las lágrimas. Era una hermosa lección de la historia del APRA que no se podrá hallar en ningún libro, ni en la mejor conferencia y que los patriarcas no pueden ni deben dejar escrito.

No hubo un gesto de tristeza. Sus relatos iban salpicados de una profunda convicción y sobre todo de satisfacción. En un momento lo miró a Tayo Barreda. “Dile a tu mamá que quiero ir a visitarla”. “No hay problema compañero Armando, cualquier día de estos la traigo” contestó Tayo. “¡No!” contestó severamente el Patriarca. “Ella es una dama y yo tengo que ir”. A un lado Tayo me dijo “pero como sabe de mi madre. Pensé que no la recordaba”.

Nos contó la anécdota cuando fuera deportado por la dictadura de Benavides y como su retorno fue aclamado y celebrada por todos los diarios. Estaba retornando en un barco el equipo del Alianza Lima de Chile, era el famoso “Rodillo Negro”. “Lolo” Fernández, distinguido jugador del Universitario de Deportes, había reforzado al equipo y era uno de los pocos que sabía que un desconocido joven estaba retornando al Perú de polizón, pese al peligro que corría su vida. El entonces Presidente del Perú Benavides, había ordenado a la policía política que lo maten donde encuentren al Secretario General de la FAJ. Cuando arribó al puerto del Callao, Armando vestía un terno prestado por el entrenador de la Selección Nacional. El público que esperaba a los jugadores lo aplaudía, lo abrazaba, lo jaloneaba… y no lo dejaba tomar el taxi que lo debía sacar de tantos policías. Fue una llegada apoteósica y multitudinaria la mía, pero finalmente pude salir y llegué a la casa de un familiar. “Y tu que haces aquí. Tu madre te está buscando” le dijo la tía que lo reprendía fuertemente. El joven asustado apenas tuvo tiempo para decirle: “Si… pero podría prestarme para pagar el taxi”. No tenía ni para comer el clandestino joven Armando.

“Y tu que haces en México” me dijo. “Soy el soldado desconocido, compañero”. La riza fue total y nuevamente sentimos la mirada de todos. Nos explicó del México Laico de Benito Juárez y que Víctor Raúl Haya de la Torre lo tomó como vertiente ideológica para lo del 23 de Mayo de 1923 en que se quiso imponer al Perú el “Sagrado Corazón de Jesús”. No se quiso respetar a los peruanos con otras creencias, como si en el Perú la católica fuera la única religión”. “Haya era agnóstico, pero siempre se le atacó de ateo. Esa fue obra de nuestros enemigos”

Yo si soy ateo. Dios no existe – dijo Armando-. Si creo en Cristo fervorosamente. Me siento un ateo-cristiano.

Dios es cuestión de perspectiva compañero – le dije -. César Vallejo en su poema “Masa” afirma que Dios es la voluntad de la humanidad entera.

Es un poema antifranquista publicado en su libro “España, aparta de mi este Cáliz”. Uno de los mejores de Vallejo. El sacrifica la estética por el compromiso social y la ideología. Muy bueno Vallejo

El Patriarca, de barba blanca y mirada traviesa, también nos habló de Ramiro Prialé: “…un hombre que pocos conocieron su calidad de escultor en madera y su gran vocación de caricaturista. Los hizo por miles, pero ignoro donde puedan estar. Quizás sus hijos lo tengan”.

Había llegado la hora de la despedida y solo hasta ese momento pude entender porque mi padre nos repetía “el tiempo es el peor enemigo del hombre”. Era más de las doce de la noche. La nieta adorada se había parado a su lado con una carita de pocos amigos, diciéndonos con su mirada que terminemos la conversación. El Patriarca se puso de pie pero aún tenía otra revelación. No se quería ir, nosotros tampoco. “Yo le escribí un Soneto a Ramiro”. Se puso a declamarla completa, acompañado de gestos de un actor profesional y movimiento de manos en cada expresión. Era una oración, era el valor intenso que puede significar un canto a su amigo y compañero.

Tuvo que venir su esposa Lucy para decirnos que “ya tenía que descansar”. Al despedirnos Andrés Tello saludó su lucidez y Armando Villanueva, con esa agilidad que siempre lo caracterizó, agregó: “Las lagunas froidianas. Esas son las únicas que toda la vida he padecido”. La riza nuevamente fue total.

* Oscuro y tibio vientre (Papi apaga la lluvia)

 

Oscuro y tibio vientre

(Papi apaga la lluvia)

Por Michel Balivo

En las noticias de esta semana pude leer sobre una carta dirigida a un prestigioso periódico inglés por cinco ex ministros de economía del continente americano, todos ellos firmes promotores y defensores del neoliberalismo. Criticaban a Wolfowitz por haber comprometido la confianza en la integridad del liderazgo del Banco Mundial (BM), en la credibilidad de su cometido de promoción de la transparencia y responsabilidad en la función pública.

Para un ex presidente boliviano cuyo gobierno colaboró extensamente con el BM al comienzo de esta década, si hoy fuera presidente y lanzase una iniciativa similar la gente se le reiría en las barbas. Porque la crisis socava la capacidad de esa institución para trabajar en asuntos de gobernanza y reforma institucional, que era su ventaja comparativa.

Hace un tiempo atrás leí comentarios de otro funcionario de estas prestigiosas y transparentes instituciones. Hacía referencia a que el BM era el responsable de cuatro mil millones de pobres que viven con menos de un dólar diario. Veía en ello la posibilidad no ya de caridad sino de negocios que se habían pasado por alto. Porque cuatro mil millones de dólares diarios no son ninguna cantidad despreciable, solo hacía falta encontrar algún producto, crearles su necesidad para así sacarles ese dólar del bolsillo, ese bocado del estómago. No voy a hacer más comentarios, saquen sus propias conclusiones.

Todas estas noticias en el fondo sólo deseaban exponer que la crisis del BM llegaba en muy mal momento porque impulsaría las aguas hacia el molino de Chávez o el chavismo y le posibilitaría burlarse de las instituciones neoliberales. Comento estas noticias porque afloran a conciencia el modelo de un pensamiento que está muriendo al ser puesto en evidencia por otro nuevo. Este viejo modelo de pensamiento es antropomórfico y mecanicista, aún cree como hace 500 años que la Tierra es el centro manifiesto y estático del universo que gira en torno a ella. Sólo que ahora el ego, el yo sustituye a la Tierra y cree que el mundo todo, incluyendo a las personas están allí a su disposición para satisfacer sus deseos, sus caprichos con total impunidad o sin consecuencias de ningún tipo, mientras no lo descubran in fraganti o tenga recursos suficientes para comprar su libertad y prestigio público.

Para este modelo todas son cosas, objetos, números, medidas, con las cuales se puede especular en términos de pérdida y ganancia acorde a conveniencia y sin el menor remordimiento. Negocios son negocios y no se mezclan con el amor ni la amistad. Un ejemplo evidente es la oposición venezolana que sacando sus cuentas cree que el pueblo venezolano será arrasado por los recursos económicos, tácticos, o simplemente por la fuerza dispar de los poderes imperantes. Por tanto hacen sus apuestas a ganador, y en el mejor de los casos por las dudas ponen una pequeña apuesta a la revolución para cubrir sus espaldas.

Esta gente es sensual, visceral, para ellos todo se reduce a que Chávez se vaya y todo el plan estratégico de la nación se reduce a chavismo, populismo retrógrado para ganar votos e imponer un único poder. Ellos no pueden pensar en términos de procesos históricos ni advertir sus ciclos y transformaciones, es decir la evolución y revolución de los modelos y sus hábitos. Ellos ven todo en estática, líderes y cosas manipulables. Muerto el perro se termina la rabia. Así que se confabulan con el imperio contra Chávez y a ello reducen todo su planteamiento desde hace ocho años, pese a que se estrellen contra los hechos que les demuestran una y otra vez que todo va en otra dirección, que un ciclo está agotado y muriendo.

Del mismo modo piensan en el BM y su crisis. No pueden ver los procesos en dinámica estructural y reconocer que si el BM se desmorona es porque el Alba cual respuesta a una nueva sensibilidad trajo nuevas alternativas sin violencia ni imposiciones, partiendo de la colaboración y equilibrio gradual de asimetrías entre pueblos y naciones. No pueden aceptar que las naciones están pagando adelantadas sus deudas para quedar en libertad de decidir sus propias políticas económicas libres de los chantajes e imposiciones de las instituciones internacionales, que los endeudaron de por vida obligándolos a disminuir crecientemente las empresas y servicios del estado a favor de los consorcios privados. Y menos admitirán que Venezuela ha prestado en muchos casos el petróleo e incluso el dinero para que los países se pudieran independizar. Tampoco dirán que por su iniciativa para junio se espera que esté ya en vías de fundación el Banco y probablemente el Fondo del Sur, que proveerá recursos para el desarrollo socioeconómico del Sur a menores costos y mayor eficiencia y sobre todo sin chantajes ni expoliación.

Para ellos, pese a que el dinero solo es una representación, es lo único que vale. Sin embargo eso no les impide sobrevolar como buitres los pueblos con un subsuelo rico en petróleo, bombardear impunemente desde el aire infraestructuras vitales de servicios y gente inocente, para luego posarse sobre el banquete de destrucción y cadáveres.

Que me digan entonces cuánto vale el que Venezuela haya puesto la mayor reserva comprobada de petróleo del planeta a disposición del desarrollo del Sur. Que los adalides de la libertad de expresión y la democracia me expliquen cómo luego de una centuria de predominio tecnológico norteamericano, el mundo ha llegado a las peores condiciones de miseria y mortandad jamás experimentadas ni conocidas. Y por supuesto no harán difusión de que el presidente Chávez termina de declarar en la visita del presidente de la república de Gambia que se inicia el Alba con Africa. Entonces no es que el BM y el FMI (Fondo Monetario Internacional) hacen crisis en el peor momento y que el responsable es Wolfowitz, sino que una visión y praxis política de solidaridad va sustituyendo a pasos agigantados a otra de depredación y esclavitud colonial dando testimonio de los nuevos tiempos.

En la dinámica vital estructural las funciones operan en simultaneidad, si algo crece es porque otro algo decrece y libera, entrega su energía. La energía se transforma, jamás se pierde. Mientras que las formas ya sabemos que nacen, crecen, se deterioran y mueren, son reemplazadas por nuevas formas. Habrá un momento de transición claro está, en que ambas direcciones compartan el escenario y se haga difícil discernir perceptualmente cual se impondrá. Pero eso es así solo para quien piensa en términos estáticos y mecánicos. Mientras que para quien piensa en procesos dinámicos y estructurales de transformación está claro que una dirección regeneradora se abrirá camino mientras otra agotada va siendo desplazada, sustituida camino de su desaparición.

La resistencia y ofensiva de los pueblos así como las limitaciones del ecosistema y sus crecientes alteraciones, ponen en evidencia que el pensamiento antropomórfico e infantil choca contra barreras insalvables y sus caprichosos deseos se vuelven ahora contra sí mismos.

Sus sueños de manipulación e impunidad ilimitada se muestran ahora ridículos. Me hacen acordar cuando mi hijo de 3 añitos extendía los brazos queriendo alcanzar el sol o en su imposibilidad de ir a jugar al parque porque llovía me decía: “Papi apaga la lluvia”. Para él en su ingenuidad no había diferencias entre la luz y la lluvia con tal de hacer lo que deseaba. Tampoco la vieja mentalidad tiene problemas en superponer sus deseos y ensueños a los hechos y creer que pueden seguir eterna e impunemente haciendo lo que se les viene en gana. El mundo se desmorona ante sus narices pero ellos no pueden ver más allá de su ombligo. Tuertos guiando a ciegos decían en otra época.

Alguien que luego comprobé que sabía lo que decía me aconsejaba hace algún tiempo ya, que cuando quisiera pensar en procesos estructurales no me pusiera a inventar cosas raras, sino que usara la analogía con los procesos de la vida, porque como era adentro era afuera y como arriba abajo. Por eso no veo mejor y más claro modelo para estas encrucijadas históricas en que nuevas formas entran en escena desplazando a otras ya agotadas, que el nacimiento de las nuevas generaciones que vienen a renovar a las que ya se han habituado y anquilosado en el ejercicio de toda una vida de rutinas.

Podría usar también el modelo del sol que nace o se pone para ilustrarlo, pero no incluiría la poderosa fuerza magnética de la atracción sexual o enamoramiento, ni la oscura etapa de preñez y gestación, los nueve meses de dulce espera. ¿Qué papel juega nuestra razón mientras el feto habita dentro del oscuro y tibio vientre en un medio acuático? Luego el niño es dado a luz por contracciones vegetativas, respira y ve la luz por primera vez activando todo un circuito diferente al que experimentó por nueve meses. Aquel oscuro presentimiento, el poderoso magnetismo del enamoramiento se ha concretado en nueva vida. Y nos deleita con la gracia de su frescura, de su sonrisa, de sus movimientos y juegos no premeditados. Nos sorprende con sus cambios de llanto a risa o a total neutralidad emocional.

Para alguien que no está habituado a presenciar esos cambios sin transición intermedia resulta sobrecogedora esa mirada neutra donde parece que no hubiese nadie, que algo totalmente impersonal te contemplara. Pero todo ello responde simplemente a que no hay inercias climáticas, emocionales, no hay compartimentos ni casilleros. La movilidad afectiva es plena. Es con los años, la práctica y la interiorización del modelo socioeconómico que se configura una tendencia, un tropismo, ya que al repetir una dirección de acción esta se va grabando en memoria y acumulando inercia.

Por tanto la plena movilidad afectiva inicial se traduce ahora a representación interna de hábitos y creencias que disparan conductas en una dirección preestablecida, generando tensión interna ya que son una resistencia a la movilidad inicial, resistencia que va ganando en fijeza. Porque resulta inevitable que cuando intentas llevar a la acción lo que sientes en tu corazón chocando con hábitos y creencias limitantes heredadas, frustración tras frustración se acumule en ti el resentimiento, la contradicción, la violencia interna. Es de ese modo como se va perdiendo la gracia que daba la vitalidad y tanto la psiquis como el soma se van endureciendo, rigidizando, anquilosando, hipertrofiando, hasta que comienza el deterioro de sentidos y órganos camino de la desintegración. Exactamente lo mismo sucede a nivel de modelos mentales colectivos de pensamiento o programación que guían a la acción.

Cuando la vida se institucionaliza, cuando el conocimiento, la memoria, los hábitos, rutinas y creencias sustituyen la curiosidad, la creatividad, el inventar, cuando se teme errar como si fuese un crimen, entonces se paraliza la acción, la manifestación en la indecisión, se corta o reduce a un delgado hilo el vínculo con la fuente inspirativa y dadora de vida, con el verbo. Lógicamente esas instituciones se vacían de todo significado, son entidades parásitas que sólo disponen de energía residual y caminan hacia su agotamiento, desintegración. Entonces creemos que todas las instituciones están desorientadas porque nadie entiende hacia donde va la humanidad, cuando en realidad habría que decir que nos desilusionamos de la creencia de saberlo, de la necesidad de conocer para prevenir nuestro temor al futuro.

Entonces todo se desacraliza y se burocratiza, se convierte en negocio, en cosas intercambiables. Ya no sabemos lo que es la salud pese a que tenemos más definiciones que nunca, solo anhelamos la no enfermedad o un deterioro lo más lento posible. Cuando se deja de sentir la plena vitalidad se comienza a preguntar por el sentido de la vida y se anhela la fuente de Juvencio, luego se va bajando y ajustando las aspiraciones a la difusa vitalidad. El problema es que desde el temor que contrae la conciencia, tensa y rigidiza músculos y vísceras, busca compensatoriamente seguridad y hace negocios, acumula objetos posesivamente, no se puede recuperar la vitalidad perdida, no se puede volver a la plena movilidad emocional niña. Por el contrario se avanza hacia la hipertrofia y la muerte.

Para ganar en vida, afecto, inteligencia, inspiración, creatividad, es necesario reconocer que fue lo que hicimos para perderla. Es necesario hacerse conciente, ver los modelos de pensamiento que interiorizamos actuando repetidamente en una dirección, grabándolos en memoria hasta convertirlos en una inercia o tropismo de poderosa carga que nos impresiona, sugestiona o toma nuestra conciencia con visos de realidad. Para ello se necesita ganar en atención a lo que sentimos, pensamos y hacemos. Por eso tal vez la pregunta esencial que debería hacerse nuestra época sería, ¿negocios o conciencia? Porque difícilmente quien cree en su corazón que la vida es aleatoria, que la inteligencia y el afecto son accidentes en un mundo estúpido e insensible donde la ley es la lucha por la supervivencia, la violencia, podrá pararse en el mundo y mirar a futuro con la confianza suficiente para actuar generosa y solidariamente, abandonando sus hábitos y creencias fundadas en el temor.

Difícilmente quien cree que la mentira, el engaño y la fuerza siempre actuarán impunemente, llevándose por delante los más delicados sentimientos que han puesto los cimientos para construir lo mejor de las sociedades humanas, podrá relajar sus músculos y vísceras abriendo las manos para soltar un mundo de tensas expectativas lanzadas posesivamente hacia las cosas para llenar su íntima pobreza. Y si no relajas y sueltas aquello que fue convirtiendo el tierno y cálido cuerpo niño en una fría, insensible e inmóvil roca, si no reconoces aquello que representas, imaginas internamente y direcciona tus conductas, no habrá posibilidad de explorar nuevas experiencias. No habrá inspiración ni creatividad para que ese nuevo mundo que presentimos pueda cobrar forma y ser visualizado en nuestra conciencia, para manifestarlo cual dirección conductual en la cual podamos unir nuestras fuerzas y construir juntos lo que realmente anhelamos vivir.

Cuando comienzas a pensar estructuralmente queda claro que solo puedes liberarte liberando, ser feliz haciendo feliz, compartiendo felicidad. Y en esa comprensión la libertad se homologa con la capacidad y la dirección de actuar en beneficio común para elevar la calidad de vida colectiva. ¿Qué sentido tiene cualquier cosa que hagamos si no contribuye a la libertad y felicidad de los que nos rodean y comparten nuestras vidas?

Es bastante paradójico para el viejo modelo de pensamiento el concebir que no se avanza hacia la felicidad y el bienestar, persiguiendo sueños en el tiempo y llevándote por delante lo que parece oponerse u obstruir tu camino hacia lo que esperas que esas cosas hagan por ti, esclavizando para liberarte, violentando y generando inútil sufrimiento en aras de tus sueños.

Pero la experiencia confirma que poseer cosas paradójicamente nos desilusiona de las expectativas que habíamos proyectado sobre ellas, sin liberarnos sin embargo del temor y deseo de seguridad compensatorio. El camino hacia la felicidad es entonces reconocer aquello que nos alejó de ella, de la plena vitalidad, de la total movilidad emocional niña.

En lo profundo de la conciencia y memoria colectiva vive y palpita el recuerdo de aquel oscuro y tibio vientre del cual fue expulsada la nueva vida hacia la luz y la respiración. Pero expulsar no significa necesariamente perder, romper el vínculo entre lo que expulsa y lo que es expulsado. También al igual que ex-presar alude a impulsar hacia fuera aliviando la creciente tensión íntima. ¿Qué mayor gozo que el del artista cuando pare, da a luz, logra poner en formas lo que palpitaba cual presentimiento en su corazón? ¿Acaso por ello se rompe el vínculo entre el artista y su obra o se pierde la inspiración siendo invadidos por la tristeza y la depresión?

Tal vez esa tristeza y extrañeza sean solo comparativas ya que nos hemos habituado a vivir hipertensos perdiendo la capacidad de relajarnos, vaciarnos, soltar. Tal vez por eso hemos llegado a creer que poseer es más que dar, compartir, temiendo y resistiéndonos en consecuencia a toda innovación o cambio, a toda exploración de nuevas experiencias.

Sin embargo a medida que vives los sueños se deshilachan, las cosas, personas, lugares van quedando atrás, todo se va transformando. Y en tu corazón solo anida, vive y crece lo que has compartido libremente, sin imposiciones, con alegría y generosidad. De ese modo es muy diferente la dirección que predomina en tu vida según elijas dar, compartir o poseer.

Hoy desde el oscuro y tibio vientre florece una nueva sensibilidad, la conciencia colectiva sueña un nuevo mundo, en medio de la inercia del escepticismo e hipocresía reinantes comienza a sentirlo posible. Nuevos vientos soplan, nuevas fragancias perfuman la atmósfera.

La inspiración se vuelca en creatividad, nuevos paisajes de mayor humanidad se abren camino hacia y en el mundo. Sentimos como si despertáramos de una pesadilla. La nostalgia cede lugar al entusiasmo del promisorio futuro, la alegría de construir juntos el mundo libremente elegido acorde al deseo del corazón, ilumina y da sentido a nuestro hacer colectivo.

* Bienaventurados los que ríen (Mucho más que una profecía)

Bienaventurados los que ríen

(Mucho más que una profecía)

Por Michel Balivo

Antes o después los amigos que me leen e intercambian correspondencia conmigo me preguntan cómo hago para opinar desde tan distintos puntos de vista sobre la revolución y sin embargo mantener la coherencia. La respuesta es muy simple, y el que no sea evidente nos señala las brechas del modelo mental organizador de la sociedad que predomina.

Porque así como el afecto, amistad, enamoramiento es lo que sobrevuela y reúne los elementos o funciones sociales especializadas cuyas inercias son tan diferentes, del mismo modo es el tono emocional o anímico la conectiva estructural entre las diferentes imágenes y paisajes. Basta observar como los estados negativos te hacen ver todo negro mientras que los positivos te entusiasman. De hecho es el registro emocional lo que archiva estructuralmente en memoria profunda todos y cada detalle de lo que experimentamos, lo que da la coherencia a la psiquis y soma pese a los diferentes niveles en que opera, como vigilia, semisueño y sueño.

De otro modo el ser humano se desintegraría por incompatibilidad y contradicción interna. La intención de fondo de este artículo será entonces evidenciar como los temas más dispares se relacionan esencial o sintéticamente a través de los estados de ánimo. O dicho al revés, como esos estados de ánimo se manifiestan y son el trasfondo de las más variadas expresiones.

Estamos en tiempos de revolución donde lo inesperado irrumpió en el escenario social, humano, para que ya nada sea ni vuelva a ser igual que ayer. Según mi parecer hace demasiado tiempo que vivimos melodramas, que hicimos de la vida una tragedia griega. Nos olvidamos de ponerle a Dios o a los dioses la cualidad del humor y la risa, todo quedó reducido a una estática y nostálgica solemnidad. Supongo que por eso es que se mantienen tan alejados de nosotros, porque los aburrimos con tanta queja, lloradera y súplicas. O tal vez es nuestra nostalgia trágica lo que nos hace idealizar y adorar cual lejanos dioses, la felicidad que nos hemos incapacitado para vivir.

Me tomé el trabajo de buscar en Internet las fechas en que se inició el alumbrado eléctrico en Sudamérica, fue a finales del siglo XIX, pero aún en el XX se seguía usando el alumbrado de gas. Fueron tan intensas las primeras impresiones de la iluminación eléctrica que surgieron expresiones como: “El lucero vespertino no era Venus, sino las lámparas incandescentes de Edison.”

Unos pocos años después el mismo Edison inventó el fonógrafo o gramófono. El primer vuelo comercial de pasajeros data de 1910, y como por el 1920 se iniciaron las primeras transmisiones radiales. En 1945 se inaugura la era atómica estallando la primera bomba en Hiroshima causando la muerte de 260.000 habitantes de 400.000 que tenía la ciudad. Alrededor de 1950 comienzan las primeras emisiones televisivas, en 1967 se realiza el primer vuelo a la luna y el primer trasplante de corazón en el 69. Nos dicen que el ser humano tiene unas decenas de miles de años sobre la Tierra para algunos y de millones para otros, que la rueda se invento hace más de 5.000 años, la palanca y la polea unos 200 o 300 años antes de Cristo.

Hace tan solo quinientos años aún creíamos que la Tierra era chata y se terminaba en el horizonte. El que osaba asomarse a esos límites caía a un vacío insondable donde las fauces de un monstruo lo engullían. El universo completo giraba en torno a la Tierra cual centro estático.

Se me ocurren dos preguntas por lo menos luego de asimilar estos datos. ¿Qué causó esa enorme aceleración en los últimos 50 o cien años luego de decenas de millones o milenios donde si es que existía el tiempo, no transcurría linealmente de pasado a futuro sino que giraba cíclicamente sobre si como en el día-noche o las estaciones climáticas? ¿Experimentarían aquellos seres humanos la misma sensación del tiempo que sentimos hoy nosotros? ¿Cómo llenarían el transcurrir del tiempo? Porque hasta donde yo recuerdo cuando niños teníamos muy pocos entretenimientos, era todo un acontecimiento recibir un juguete nuevo. Los únicos materiales disponibles eran la madera, el plomo, la goma o caucho. Los muñecos eran todos rígidos, duros y estáticos.

Mis padres me contaban que ellos jugaban con piedras, palos, latas y enseres similares y toda la gracia del juego estaba en su poderosa imaginación. En aquél entonces la imaginación humana se volcaba completa sobre el mundo compensando y superponiéndose a la percepción, a la pobre estimulación que ofrecía la poca cantidad de eventos.

Pero íntimamente anhelábamos que el mundo fuese más humano, más a nuestra imagen y semejanza. Así fue como llegaron los variados inventos que emulaban nuestros sentidos y texturas, transfiriendo nuestra movilidad, sensibilidad e imaginación íntima al paisaje externo.

Pero eso no bastaba. Los mitos y las leyendas que versan sobre dioses, hijos de dioses y héroes, sus legendarias aventuras también habitaban desde siempre en nuestra imaginación. También anhelaban venir a ser en la Tierra. ¿Acaso hay algún niño que no sueñe y juegue las aventuras heroicas?

El otro día leí que hablaban de “pesimismo revolucionario”, eso es una contradicción porque el pesimismo nunca puede ser revolucionario. Podremos decir que una persona es por momentos revolucionaria y en otros pesimista, pero nunca he visto que el pesimismo haga revolución. ¿Cómo un pesimista puede emprender la tarea de superar la inercia del pasado cuando es justamente la fe y la alegría, la confianza en las propias fuerzas el motor de toda revolución?

Una querida amiga me comentaba que en la visita de Fidel Castro a Allende en 1971 en Chile, había escuchado en una entrevista unas palabras de Fidel que hoy le parecían una profecía: “Nosotros pensamos que este continente lleva en su vientre una criatura que se llama revolución, que viene en camino, y que inexorablemente por ley biológica, por ley social, por ley de la historia, tiene que nacer. Y nacerá de una forma o de otra, el parto será institucional, en un hospital. Serán médicos ilustres o será la partera quien recoja la criatura, pero de todas maneras habrá parto”.

Si, puede ser una profecía, sobre todo cuando pensamos cuantas cosas han sucedido en estos 36 años. Pero también puede verse como un oscuro y poderoso presentimiento, porque no es solo un pensamiento expresado, verbalizado, resonado en palabras. Es la fuerza motora de la revolución cubana que ha soportado 45 años de asedio y ha comenzado a crecer además en medio de tales circunstancias.

La idea-fuerza de un líder, de un pequeño grupo de hombres que se ha transmitido a un pueblo, una idea-fuerza que se ha encarnado y traído a ser en el mundo, que ha encontrado un puente entre el mundo íntimo de la conciencia y el espacio público que todos compartimos.

¿No es esto el traer al mundo las grandes gestas y aventuras de los dioses, sus hijos y los héroes? Primero creamos las herramientas, los apéndices, las extensiones de nuestro cuerpo, pero luego encarnamos los personajes de nuestra imaginación. Son dos dimensiones muy diferentes, porque en una concebimos, acumulamos y manipulamos objetos, pero en la otra encarnamos y somos esas imágenes o concepciones.

¿Cómo es que una sociedad, un pueblo sumiso y en muchos casos hasta ignorante y famélico, de repente encarna características heroicas y como en las épocas de los libertadores con palos, piedras, lanzas y perros enfrenta a las organizadas, bien armadas y pagas fuerzas del imperio dominante? ¿Dónde mora, de dónde sale esa poderosa fuerza transfiguradora de la realidad? Para nuestras creencias de encadenamiento de los procesos y sus tiempos, ese cambio o transformismo mayúsculo debería seguir un curso prelineado y tomar varias generaciones para concretarse.

Pero los hechos nos demuestran que hay muchas lagunas en nuestros conocimientos, muchas discontinuidades, que hay muchas variables que interactúan, que han interactuado en toda nuestra historia. Y que por no poder hacerlas encajar en nuestras explicaciones lineales de los hechos las hemos excluido y llamado supersticiosas, hasta hemos negado su posibilidad que hoy nos cachetea, reduciendo la conciencia a las rutinas cotidianas sin salida.

Por supuesto que siempre podemos racionalizar tales irrupciones en el escenario socioeconómico y político diciendo que sólo son diferentes disfraces para los mismos intereses elitescos o que aquellos eran otros tiempos de mayor ingenuidad, eran cosas de la juventud siempre inquieta y desconforme, etc. Pero en sólo cincuenta años por un Vietnam hoy tenemos un Afganistán, Irak y Líbano y por una Cuba a Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Por otra parte cuando observas en estructura sobrevolando los casilleros y las circunstancias puntuales, tienes que reconocer que no alcanzan esas racionalizaciones para abarcar toda la alteración da la conciencia colectiva que hoy presenciamos y vivimos. Porque no solo los pueblos entran en una instancia heroica que denota condiciones y estados mentales muy diferentes. Sino que también dan señal los mandatarios mesiánicos que se creen investidos de misiones divinas, nuevas cruzadas contra los infieles, contra el mal y sus hijos. En otras palabras en medio de una época desacralizada y vulgarizada, profana, que se jacta de haber dejado atrás el opio de los pueblos, hacen su entrada triunfal los dioses y las religiones.

Del mismo modo las ideologías comienzan a concretarse en hechos rompiendo el círculo vicioso reflexivo que piensa en el pensamiento. La imagen incubada por 50 o 100 años comienza ahora a ser encarnada, a llegar vía conductas al mundo.

Dentro de la revolución bolivariana y sus múltiples hechos transformadores de la realidad surge por ejemplo el Partido Socialista Unido de Venezuela, en un intento de dar dirección unitiva al accionar revolucionario. La propuesta es construirlo desde adentro y desde abajo, horizontalmente. Pero es entonces cuando se actualizan las inercias, cuando se ponen en evidencia las racionalizaciones de las resistencias, resultando inconcebible aquello de caminante se hace camino al andar. Se invita a construir el partido pero los políticos no quieren soltar aquello que conocen y a lo que se han habituado, no quieren someterse al consenso de las mayorías. Pese a que se llenan la boca hablando de democracia participativa no están dispuestos a soltar el control, pese a que llaman el gran soberano al pueblo les resultan inciertas sus decisiones y no desean someterse a ellas.

Aún tienen mucha fuerza la inercia racional y el escepticismo. En contraste con ellos la imaginación ha tomado una connotación negativa, se ha usado para designar la polaridad opuesta a la realidad o verdad, es decir lo falso, la mentira.

Esta semana por ejemplo estuvo en Venezuela de visita el premio Nobel Muhamad Yunus fundador del Banco Grameen (Banco Rural), de Bangladesh. Fue condecorado por el presidente Chávez y de todo su discurso yo destaco: “La pobreza debería quedar para los museos”. Si, yo también creo que es indigna y vergonzosa esa condición de la humanidad después de miles de años de evolución y supuesta civilización. Pero aún peor es cuando comenzamos a comprender los mecanismos de nuestra psiquis y nos damos cuenta de que todo eso que imaginamos y representamos tiene un enorme poder sobre nuestras conciencias y conductas.

Recordemos los juegos de los niños en que su poderosa vitalidad e imaginación no fracturada por hábitos y creencias, se superpone a la percepción de los objetos del entorno convirtiendo como Don Quijote los molinos en poderosos enemigos y a sí mismos en héroes liberadores de doncellas cautivas o pueblos oprimidos. Recordemos como la clase media venezolana bombardeada por los medios de comunicación es tomada por sus temores y fantasmas y los superpone a los hechos, a la percepción. ¿Qué creen uds. entonces que sucederá cuando el temor convierte esa poderosa imaginación en lucha por la supervivencia, en futuro incierto a prevenir posesiva y defensivamente, en competencia con el prójimo, fijando un paisaje donde la inferioridad y pobreza de la mayoría es garantía de superioridad y riqueza de los pocos? Pues que construimos y traemos a ser el infierno en la tierra y ya no nos queda más que soñar y esperar cual pasivas víctimas un sombrío, solemne y lejano Dios o dioses que arreglen el despelote que nosotros armamos.

Claro que aún seguimos pidiendo salvaciones y favores especiales, personales. Además podemos sustituir a los demonios y sus hijos causantes de todos nuestros males por otro estado y pueblo, y aún por el propio y la oposición política o religiosa a nuestras creencias. Lo que si no podemos es esperar llegar al lugar hacia el cual no caminamos. Por tanto mientras no reconozcamos nuestros estados de ánimo y poderosa imaginación tras todos nuestros pensamientos, hechos y consecuencias acumulativas, mientras no nos reconozcamos creadores y actores de nuestro escenario público en lugar de pasivas víctimas. Seguiremos proyectando y esperando que otros arreglen lo que hicimos, seguimos haciendo y solo nosotros podemos corregir.

Por eso cierro el círculo de este paseo por su comienzo. Tenemos que reinventar nuestros dioses y heroicas aventuras con humor, comedia, alegrías dinamizantes y cálidas cercanías en lugar de melodramas solemnes y lejanías paralizantes.

Tal vez incluir nuestros mitos cual raíz anímica de toda historia y cultura nos aproxime más al corazón de esas irrupciones cíclicas. Que por acumulación creciente se repiten a cada vez mayor velocidad o menor tiempo. Pero debido a las particulares anteojeras de cada época que solo permiten mirar en una sola dirección, siempre nos causan extrañeza y desorientación.

Entonces los niños que somos, que nunca dejamos de ser, despertarán de la densa y paralizante atmósfera del temor y los sueños del tiempo para comenzar a jugar, cantar y danzar al calor y ritmo de nuevos mitos y leyendas. A la luz del poder de nuestros estados de ánimo e imaginación correctamente direccionada, se abrirán nuevos caminos que guíen a la unión. Las sombras y fantasmas se disolverán convirtiéndose en alegres carcajadas.

* Meneando caderitas (Mírame a los ojos)

Meneando caderitas

(Mírame a los ojos)

Por Michel Balivo

Muchas veces repito que la vida es estructuralidad de funciones que operan en simultaneidad, y pongo el ejemplo hoy suficientemente conocido de la respiración complementaria y totalmente interdependiente entre el reino humano y el vegetal. No solo son totalmente complementarias e interdependientes sino simultáneas, porque no podemos turnarnos para respirar uno por vez, todos respiramos a la vez. Y lo mismo sucede con la luz y el calor del sol, el alimento y el agua, así como con los géneros sexuales para reproducir la especie, aunque a ritmos y con tolerancias más amplias. Por muy superiores que sean comparativamente algunas funciones del reino humano no pueden prescindir de todos los demás reinos, todo es imprescindible y juega una función esencial dentro de lo existente. Sin el aporte de la experiencia y conocimiento acumulado generación tras generación por todos los pueblos y razas no existiría el momento presente.

Sin la aceleración de toda esa acumulación no podría suceder la revolución económica y cultural que hoy vivimos. Nuestra propia personalidad, capaz de manejar hasta cierto grado todas esas variables es también producto y desarrollo de la historia social. Y nada de ello es estático, puede también revertir, involucionar como muchos síntomas de desadaptación que hoy presenciamos en el ecosistema completo, evidenciando una vez más la estructuralidad y simultaneidad de sus funciones. Pero no solo eso pone en evidencia, porque también comenzamos a darnos cuenta de que no somos capaces de pensar en estructuras.

Frente a este acontecer nuestro pensamiento se nos evidencia desestructurado y mecánico, incapaz de aprehender la totalidad y unidad de esa dinámica orgánica. Para que podamos captar al menos un atisbo por contraste, basta decir que nuestro cuerpo realiza cientos, miles de funciones simultáneas para sostener el equilibrio vital, el ajuste al entorno, en fin la existencia misma. ¿Es entonces tan inferior lo irracional, es acaso prescindible y aún despreciable?

No existen tiempos, espacios ni vacíos de ningún tipo en la existencia, esas no son más que medidas y formas de ordenar nuestra percepción, no son más que modos de pensar. También sabemos que hay variados modos de pensar. El pensamiento analógico o alegórico que se desarrolla principalmente cuando predominan las motricidades tiene características muy diferentes a la imaginación abstracta, sígnica, racional, lógica, que se corresponde con nuestra época de ideologías alienadas, ensimismadas, que no conducen a ni producen acción en respuesta a las necesidades y exigencias de su entorno.

Tal vez ilustrar el proceso que vivimos y vemos suceder en Venezuela pueda servir como aproximación a lo que intento expresar como estructuralidad y simultaneidad de la existencia. Dentro de la intención de dar poder protagónico al pueblo y la comprensión de que la función del conocimiento era fundamental para el desarrollo de la sociedad, en algún momento se ideó la misión Robinson para alfabetizar al pueblo.

Con la ayuda de la experiencia y los voluntarios cubanos se inició tal tarea. Pero, ¿qué hacíamos con alfabetizar sin abrir todas las posibilidades para que los que ya conocieran los rudimentos de leer y escribir pudieran continuar la escuela, el bachillerato y la universidad? Además había mucha gente que por falta de recursos no había podido continuar sus estudios en uno u otro nivel. Así surgen los Simoncitos, escuelas, liceos y universidades bolivarianas, las misiones Rivas y Sucre. Imaginen entonces los recursos para desarrollar tan enorme estructura gratuita, no solo recursos monetarios sino humanos, la capacitación necesaria, la infraestructura.

Pero cuando tienes eso a media marcha surge la pregunta, ¿con qué recursos se van a movilizar, que van a comer mientras estudian? Entonces nacen las becas, las misiones alimenticias, Mercal, los comedores familiares, los nuevos institutos de educación se comienzan a construir con todos esos servicios. Y en el camino te preguntas, ¿qué van a hacer, dónde van a aplicar lo que aprendan, con qué recursos van a iniciar sus proyectos? Así surge la misión Vuelvan Caras donde disponen de asesoramiento para la formación de cooperativas y planes de trabajo, recibiendo créditos y enseres además de conocimiento. Y luego te preguntas, ¿por qué deberían esperar a finalizar sus estudios para poner en práctica lo que van aprendiendo? Y modificas la estructura misma de la concepción del estudio para que ahora se aplique directamente al campo que van desarrollando.

También caes en cuenta que tras toda concepción de estudios hay una visión que educa para un determinado mundo o sociedad. Por tanto has de definir que dirección le darás a los estudios. ¿Hacia dónde vamos socialmente? ¿Cómo nos vamos a organizar? Entonces se decide que será una educación dirigida a la producción y propiedad social. Por tanto cada nivel desarrolla proyectos para aplicarlos a las necesidades de las comunidades donde vive y en consecuencia todo estudio y producción incluye a y participa de su entorno mejorándolo. Y si vas a construir viviendas y empresas, ¿por qué no hacer pueblos y ciudades completas ya desde un enfoque socialista de propiedad y producción?

Al mismo tiempo has de ir liberando las tierras necesarias a la siembra de cultivos para avanzar en la soberanía alimentaria, porque de otro modo, ¿que harán los que egresen de esos estudios, dónde harán sus prácticas, dónde producirán? Se crea entonces la misión Zamora. Con todo esto en marcha piensas, ¿como se comunicarán entre si todos los participantes? Allí se promueven y financian los medios alternativos de comunicación y se concibe la idea de hacer infocentros donde se alfabeticen tecnológicamente y tengan a su alcance todas las herramientas. Pero también se construye un satélite para la total soberanía nacional e internacional en comunicaciones, computadores y celulares. Todo ello con cooperación y transferencia tecnológica del gobierno chino.

Y por cierto, ¿cómo contrarrestar la intención de aislar nuestro intento revolucionario si no establecemos relaciones de comunicación y colaboración con nuestros vecinos internacionales? Es necesario entonces innovar también en ese campo, redireccionar la diplomacia y los intercambios en todos los niveles. Surge de ese modo el Alba.

Agrégale a ello que has de dar respuestas a los indigentes que fueron excluidos socialmente y viven en la calle, a las madres con hijos sin recursos, a los ancianos que no tienen acceso a jubilación. De ese modo surge la misión Negra Hipólita y Madres del Barrio. Y no podemos olvidarnos de los indígenas excluidos por 500 años, por ello la misión Guaicaipuro.

Quienes leen mis artículos saben que solo estoy describiendo una mínima parte de las iniciativas emprendidas en ocho años en medio de saboteos, golpes de estado, boicot petrolero, bombardeo internacional ininterrumpido de los medios demonizando la revolución, incursiones de paramilitares colombianos, asesinatos, incendios, explosiones. Es necesario comprender que todo esto que no puedo describir sino encadenando una cosa detrás de la otra, poniendo a una como causa y a otra como consecuencia, extendiéndolas en un tiempo lineal de pasado a futuro, todo ello sucede estructural y simultáneamente, es decir está sucediendo en un presente continuo, porque no puedes actuar ayer ni mañana.

No puedes respirar, comer, beber, dormir ni pensar ayer o mañana. No puedes decirle a la gente que tiene hambre que no hay recursos o que hay otras prioridades y seguir hablando de un proyecto socialista, humano. No puedes desarrollar ahora la alfabetización, luego los colegios, después los liceos y por fin la universidad. Porque terminarás, si es que lo haces, dentro de dos billones de años y ya no quedará nadie para usufructuarlo.

O miras a los seres humanos a los ojos y compartes lo que sienten o miras en tu imaginación, perdida tu mirada en lejanos horizontes ideales mientras pisoteas la vida y destruyes lo que los corazones anhelaron y construyeron esforzadamente generación tras generación por siglos, para que tu puedas estar hoy aquí, vivir como vives, pensar como piensas, hacer lo que haces.

No estará demás decir que las instituciones del estado con su burocracia y corrupción fueron una resistencia más a esta inmensa gesta, por lo cual fue necesario realizar las imprescindibles misiones a través de nuevos órganos. Mil y una resistencias, inconvenientes y desvíos surgen, se actualizan ante la intención de cada nuevo paso en la construcción de un nuevo mundo. Has de resolverlos creativamente si quieres avanzar hacia un mundo de paz. Por ello se prohíbe la represión tanto del ejército como de la policía. Pero además el ejército se pone a trabajar hombro con hombro para y por su pueblo, participando en todas las misiones. ¿O es que acaso no son pueblo y además de humilde origen?

Tampoco hay que olvidar ni desestimar la inminencia de una explosión social cuyos síntomas ya se habían expresado en el Caracazo costando una masacre de vidas. Que reprimidas desde entonces no habían hecho sino crecer, por lo cual eran una especie de reloj o bomba de tiempo a cuyo tictac era necesario estar atento pues marcaba la tolerancia y ritmo de cada momento.

Todo esto requirió una previa asamblea constituyente como máximo órgano de expresión popular, una nueva constitución ahora ya en vía de reforma, todo un sistema completo de leyes nuevas que posibilitaran la transición y dieran marco legal al proyecto socialista.

Imaginemos ahora la capacidad necesaria para concebir y realizar esta gigantesca tarea a nivel nacional. Pensemos que venimos de una inercia de décadas donde el ciudadano es totalmente abandonado a resolver sus necesidades como pueda, reduciendo cada vez más las empresas y servicios públicos a favor de la privatización. En este tipo de organización somos una especie de entes abstractos, fantasmales, sin la menor participación en nuestras comunidades y mucho menos en decisiones estadales o nacionales. Los recursos e instituciones de la nación son cosas de las que oímos hablar pero con las que no tenemos nada que ver. Todo ello está fuera de nuestro alcance.Por tanto es necesario iniciar toda esta inmensa tarea de reconversión en medio de un escepticismo y apatía total, que requiere un enorme y sostenido impulso inicial para romper, para sacudir de su letargo esa poderosa inercia.

Es así como hoy nos encontramos con un país completo en entusiasta movimiento en que difícilmente podamos encontrar alguien que no estudie algo o practique una nueva actividad. Estamos en medio de un acelerado e intenso proceso creativo y constructivo que se observa y corrige a si mismo sobre la marcha, a toda velocidad. La velocidad creciente de las actividades simultáneas en todos los frentes, en continua interacción dialéctica con los intereses de la inercia del modelo que predominaba y se resiste a tal transformación, generan lo que doy en llamar el huracán revolucionario. No olvidemos que estamos hablando de millones de personas aprendiendo, participando y protagonizando, intentando, acertando y errando.

En medio de todo esto ya no tiene lugar la antigua modalidad reflexiva de salón que eludiendo los conflictos cotidianos inherentes a su modalidad de organización, que no es sino expresión y construcción de su modo de pensar, teorizaba sobre la inmortalidad del cangrejo. Ahora como decimos en Venezuela hay que menear las nalgas, sacudirse el polvo. Ahora se piensa en medio de la acción e intentando dar respuestas a las resistencias, desvíos, retrasos. Porque un nuevo modelo es lo que guía la acción, y la voluntad que lo impulsa no está dispuesta ya a dar marcha atrás. No está demás entonces imaginarse el corazón del pueblo del que brota una fuerza de tal magnitud.

Es en medio de un país completo que se capacita y simultáneamente construye, transforma, inventa, educa, alimenta, atiende y da vivienda a sus elementos menos favorecidos y más vulnerables, contrarresta los intentos de abortar su proceso, el modo de vida que ha elegido darse, que hay que evaluar los logros y limitaciones de la revolución bolivariana.

Hay que meter las manos y los pies en el barro y la sangre de la construcción y la destrucción, de los íntimos anhelos y frustraciones humanos, para entonces hablar con el valor y la autoridad de la vivencia, del esfuerzo, del caer y encontrar una mano amiga, la fuerza interna necesaria para volver a levantarte.

No quiero terminar sin citar lo que para mi es el verdadero corazón de toda esta calidoscópica actividad y muy poco o nada citado. Cuando comienzas a hacer accesible a todos sin excepción las mismas experiencias y conocimientos, no puedes dejar de darte cuenta que todas las diferencias son superficiales y dependientes de circunstancias que ninguno elegimos vivir. No son más que hábitos y creencias configurados en el ejercicio social que la lotería genética e histórica nos entrega en suerte. Con el tiempo todo ello gana en inercia y fijeza y llegamos a creerlo inamovible, real, llegamos a creernos que somos esa organización social anquilosada, para conservar la cual torturamos y matamos a las fuerzas que la gestan y sostienen.

Por ello no hay mayor revolución ni libertad que darnos cuenta que está en nuestras manos el revertir todos esos condicionamientos genéticos y sicológicos, ver que bajo los vestidos y modales epocales vive un ser humano esencial. No somos la resultante azarosa de una organización social heredada y mecánica, sino el ejercicio de la intención, elección y decisión que tienen la capacidad y la fuerza necesaria para revertir todo ese proceso, concebir y realizar una sociedad justa que pueda vivir en paz. Esa sociedad justificará y dará sentido a los llantos y anhelos de todos los que nos antecedieron.

Esa es a mi modo de ver la sensibilidad, el movimiento profundo, que se percibe e interpreta de variadas formas en la superficie. Sintonizarse con ese impulso trascendente y regenerador de la historia, es lo que te da la fuerza y certeza necesaria para participar con fe y confianza en este huracán, así como las nubes se entregan a los traviesos juegos de los vientos sin tener la certeza de adonde las llevarán, pero disfrutándolos todo el camino.