* ¿Hacia un Estado autoritario mundial?

¿Hacia un Estado autoritario mundial?

Por Roberto Ruiz Pérez

Tomado del Portal de Noticias de RadioAmlo

http://www.radioamlo.org/portal

Hace unos días, el domingo 19 de agosto, participé tocando el tambor en la pinta de un mural alusivo al asesinato de Alejandro Castillo por la agentes de la Border Patrol, abajo del puente Santa Fe y de lado mexicano, sucediendo el siguiente incidente: del otro lado del río Bravo se juntaron varios vehículos de la patrulla fronteriza frente a un grupo de jóvenes punks que habían acudido a solidarizarse con la propuesta del mural y que estaban a su vez, realizando pintas; uno de los agentes les gritó que ya venía la policía y en breves minutos aparecieron dos “campers” y dos patrullas que inmediatamente pasaron a levantarnos a todos para llevarnos a la cárcel, incluyendo a un albañil que reparaba el puente y que su único delito fue estar a unos metros del evento.

Intente llamarle a uno de mis amigos abogados y uno de los agentes quiso quitarme el teléfono celular; total, para evitar involucrarme en un acto violento, opte por ceder frente al alterado policía que ni siquiera quería (o sabía) decirme cuál delito había cometido. Afortunadamente varios amigos y amigas se movilizaron para que nos dejaran en paz, no sin antes presionar a través de los medios de comunicación.

Esta situación que nos tocó vivir, desafortunadamente no tiene nada de novedosa por que está sucediendo no sólo en Juárez, sino en todas partes de México y el mundo. El ejemplo de la deportación de Elvira Arellano de Estados Unidos a México y la muerte de Castillo, forman parte de una tendencia de los gobiernos “democráticos” por sofocar cualquier intento de manifestación ciudadana y de ampararse bajo el escudo del combate al terrorismo para cometer actos violentos; lastima la subordinación mostrada por la policía municipal hacia la Border Patrol, que deja ver además, en su forma de actuar, la manera como seguramente están llevando acciones como el toque de queda para menores.

El problema de fondo es la tendencia, cada vez más evidente, de gobiernos fascistas disfrazados de democráticos que están socavando las libertades y derechos establecidos en las leyes, que tanta sangre costaron. Por eso cada vez son más altos los índices de abstencionismo electoral, un fenómeno mundial, pues es obvio que los intereses de gobiernos van en distinta dirección que los de la ciudadanía. En México hemos transitado del dominio del PRI al arribo del PAN y otros partidos, pero las prácticas corruptas y la soberbia del poder siguen prevaleciendo, mientras las riquezas del país se reparten entre políticos, empresarios y sus socios extranjeros, actores que gozan de garantías y derechos por encima de las leyes y ciudadanos comunes.

El martes 21 de agosto, en un panel de discusión sobre el toque de queda, realizado en la UACJ, al que fui invitado dentro de la conmemoración del día de las y los trabajadores sociales, la participación y postura del sacerdote católico Mario Manríquez, iniciador en el fraccionamiento Oasis Revolución del programa, nos mostraron al público y panelistas, que las acciones venidas de instituciones jerárquicas no se cuestionan, así sean obvias sus fallas y estén fuera de la ley. Esto reafirma que también las instituciones religiosas, cuyo fin, al igual que los gobiernos democráticos, es el bien común, se rinden ante el ejercicio del poder y terminan por contaminarse políticamente, dejando ver su lado autoritario.

Estamos viviendo una época de desconfianza en las instituciones, de falta de simpatía por el prójimo, de autoencierro, ensimismamiento y apatía política, ¿qué significa todo esto? Pues que vivimos insertos en un proceso ininterrumpido de despolitización social que permite que los gobiernos y otras instituciones jerárquicas actúen a sus anchas sin ser cuestionados, mientras la gente nos enajenamos en nuestras casas con la televisión, la comida chatarra y los licores, pues es preferible una sociedad acrítica, pasiva, que viva fuera de la realidad, a una que, por ejemplo, constantemente esté sometiendo a cuentas a sus empleados públicos, falsamente llamados “autoridades”, o mejor dicho, autoridades sin autoridad moral.


La política pública está sometida al dominio del interés privado, que casi siempre es económico, y la vida privada se vuelve pública, en programas como el Big Brother, que son el circo, maroma y teatro con que perdemos el interés por las cosas de interés, para meternos en el círculo del chisme y la plática frívola que no lleva a otra cosa, sino a perdernos en el sinsentido.

Lo que vivimos en Ciudad Juárez es un reflejo del mundo de hoy: individualista, fútil, egoísta y despolitizado; nuestra memoria histórica se borra, la libertad se confunde con el libertinaje, la igualdad se pierde y la equidad se vuelve el concurso de unos cuantos. No es que haya una pérdida de valores como luego se dice, sino que los valores que ahora se promueven son los del éxito económico, de sobresalir por encima de los demás, del culto a sí mismo y del culto al héroe; es el mundo del dinero, el poder, la mezquindad, el consumismo y el egocentrismo.

¿Vamos hacia un Estado autoritario mundial? Más bien ya lo estamos viviendo, lo que pasa es que no podemos darnos cuenta por la gran enajenación que sufrimos. Lo que sí podemos que hacer es reaccionar, por que si no, cada día que pase, cada gobierno que llegue, se va a poner peor. Como se dice vulgarmente “el hombre llega hasta donde la mujer quiere” si lo aplicamos a nuestra realidad política, esto significa que entre más nos dejemos, más abusan de nosotros, por lo tanto está en nosotros dar solución a los problemas y decir ¡hasta aquí!

Anuncios

> Hasta los ángeles en el Cielo (Caperucita y el lobo)

Hasta los ángeles en el Cielo (Caperucita y el lobo)

Por Michel Balivo

logo-de-rctv.jpgHa sido tanto el alboroto por la no renovación de la concesión de un canal que se vencía en Venezuela, que hasta los ángeles se asomaron en el Cielo para ver que ocurría. He leído que en lo que va del año ya en 5 o 6 países se realizó el mismo trámite. Pero por ninguno de ellos se ha reunido el parlamento europeo ni han hablado y escrito todos los medios del mundo.

Tampoco se ha presentado la señora Rice como en la OEA en Panamá a reclamar tratar el caso y enviar una comisión a Venezuela a estudiar qué pasa con la libertad de expresión y el respeto por los derechos humanos. Ni ha tenido que salir malhumorada de la sala de reuniones cuando se le preguntó si no mandarían otra comisión a Guantánamo y al muro de México.

Yo creo que más allá de los artilugios diplomáticos no puede haber mucha duda de si hay mayor libertad de expresión, cuando esos medios están al alcance y servicio de los intereses de un pueblo o de una élite mundial que intenta mantener y ampliar sus privilegios.

También creo que en toda la historia probablemente nunca se le hayan dicho a funcionarios de EEUU las cosas cara a cara hablándoles de igual a igual y exigiendo el mismo trato y respeto para todos. Proponiendo además los cambios necesarios para que se comience por la misma OEA para establecer un verdadero trato democrático y de respeto de los derechos humanos.

Porque en instituciones internacionales como el FMI y el BM comienza ya el irrespeto y la imposición de reglas para poner en situación de dependencia económica y cultural a los países subdesarrollados respecto al llamado primer mundo.

Hoy se habla de soberanía alimentaria, pero se olvida mencionar que lo que más comemos en los últimos tiempos son cuentos. Porque la mayor parte de la sociedad depende para funcionar del conocimiento y la información. ¿Y quién alimenta esas necesidades sino el sistema de educación y los medios de comunicación?

Aún no hemos caído en cuenta de la magnitud de lo que está en juego cuando se habla de libertad de expresión y de información. Hoy los estudiantes de clase media y alta, manifestación tras manifestación han tenido que reconocer que en Venezuela se ejerce plenamente la libertad de expresión, así que ahora reclaman libertad de información.

Dicen que tiene que haber la posibilidad de ver canales privados también, y no sólo los del estado. Pero nadie negó el derecho a canales privados, sólo se rescindió la concesión a uno de ellos que no cumplía con las leyes de comunicación. Que justamente irrespetaba y abusaba de la libertad de expresión falseando el derecho a la libre información.

Por otra parte el nuevo canal, Tves, no es del Estado sinotves1.jpg que abre la participación a todos los libre-productores con el apoyo inicial del Estado, y al menos en teoría no hace ningún tipo de discriminación, todos pueden participar respetando las leyes de comunicación.

Sería mucho mejor entonces una iniciativa estudiantil que luchara por un espacio para expresarse en el nuevo canal y no la defensa irreflexiva de los intereses del que ya no ha de volver. Pero que de hacerlo seguramente una vez más se burlaría de quienes usó para conseguir sus objetivos.

Ya hay muchos arrepentidos de las manifestaciones de años anteriores que luego fueron abandonados y decepcionados en las falsas argumentaciones y promesas exhibidas cual motivos de protesta. Pese a ello aún estamos lejos de comprender que ya no vivimos en un mundo natural.

Unas decenas de años antes aún podíamos vivir en el entorno que estábamos en capacidad de percibir. Pero hoy nuestra práctica económica está desapercibidamente afectada por leyes, reglas de juego, instituciones internacionales que regulan el flujo de capitales en una dirección preestablecida.

Por tanto de nada nos sirven sindicatos ni instituciones civiles o estatales que intenten presionar a los industriales o agro negocios para los cuales trabajan. Porque ellos mismos están sometidos a las reglas y tasas del gran capital, solo son sus jornaleros y capataces sin decisión propia.

Para desempeñarnos en esta economía con alguna probabilidad de éxito necesitamos entonces desentrañar la información y las reglas de juego mediante las cuales se nos manipula y explota, creando la condición económica local a la cual estamos sometidos lo sepamos o no, nos guste o no.

Y todo este proceso está inmerso y disfrazado en la intención detrás de la educación y en la información, en la visión del mundo previamente metabolizada que nos llega. Al punto de que los noticieros están en manos de EEUU, Europa y Japón en un 80% y dependemos de ellos para enterarnos de lo que pasa en el vecino país.

Es obvio que si los dueños de esos servicios de información desean algo de alguno de esos países, tienen toda la posibilidad de manipular la información para enfrentarlos y beneficiarse ellos del río revuelto que propiciaron. Telesur partió justamente con la ardua misión de obviar esa intermediaciones permitiendo que nos comunicáramos y conociéramos directamente.

Si comenzamos a reconocerlo me da la impresión de que las comunicaciones, que incluyen la transferencia de información generacional que llamamos educación, deben ser consideradas un poder e incluidas junto al legislativo, judicial y ejecutivo en todo estado.

Porque no sólo nos alimentan o proveen de la información que necesitamos digerir y manejar para desempeñarnos en esta economía global. Sino que como la misma palabra lo dice, nos in-forman, es decir “nos hacen”, configuran nuestra siquis, programan en memoria colectiva las reacciones viscerales a toda circunstancia.

No estamos hablando de cualquier tontería superficial. Estamos diciendo que las cosas pueden estar sucediendo ante nuestros sentidos sin que podamos reconocerlas, interpretarlas correctamente. Si no disponemos de la información adecuada y no hemos desarrollado una capacidad mental apropiada para digerirla, metabolizarla, organizarla críticamente.

También estamos diciendo que en gran medida pueden programarnos para que reaccionemos acorde a sus intereses y en consecuencia, paradójicamente en contra de los nuestros. Que lo hagan las corporaciones, élites, los estados o quien sea da lo mismo.

El tema es que mientras nos mantengamos en la ignorancia o analfabetismo funcional, tecnológico como lo llaman hoy en día, estamos proclives, estamos en manos de ser utilizados impunemente sin llegar a enterarnos siquiera quien y como lo hace. Por lo cual no sabemos tampoco contra quien luchar o rebelarnos.

Toda esta paradójica situación es la que comienza a afloran en la conciencia colectiva y a ello se debe tanta confusión en temas esencialmente tan simples. Porque a fin de cuenta igual que en Afganistán, Irak o Irán, lo que se desea es controlar las enormes reservas de yacimientos petrolíferos venezolanos, los más grandes del mundo.

Del resto sólo se trata de usar las herramientas tecnológicas disponibles para crear las condiciones apropiadas a su interés. Engañando, calumniando, tergiversando, sacando de contexto, dando vuelta el mundo de revés si es necesario para convencernos de que el blanco es en realidad negro.

Sin esas reservas energéticas y materias primas el primer mundo no puede ya continuar al ritmo de crecimiento y consumo desaforado. De hecho todo el modelo civilizatorio tambalea ante el agotamiento y alteración del ecosistema, dándose la paradoja de que su salvación, su cambio de dirección reside ahora en el tercer mundo.

Eso y no otra cosa es lo que se ha escenificado desde hace ocho años cuando el gobierno bolivariano accedió al poder. Golpe de estado, sabotaje petrolero, alteración o disociación sicológica del 40% de la población venezolana, no tuvieron otro objetivo ni tienen mayor importancia mientras se logre.

Pero los tiempos han cambiado, la sensibilidad y la voluntad política ya no son las mismas. El cuento de Caperucita Roja y el Lobo ya no funciona como antes. Por eso el complejo sistema de manipulaciones comienza a aflorar, ser reconocido, desentrañado y encontrar cada vez mayor resistencia en los pueblos y sus representantes.

Aunque el lobo sigue intentando vestirse de oveja ya le resulta cada vez más difícil. “Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao”, reza una canción caribeña. No es extraño entonces que le sucedan cosas como las de la OEA, y que pese a que hace ocho años que lo intenta en Venezuela no sólo no logra nada, sino que alimenta, profundiza la revolución.

Así evoluciona paradójicamente la conciencia histórica, temporal, dialéctica. Cuando llega el cúmulo apropiado de tensión íntima el enemigo aporta el estímulo, el alimento apropiado para que surja el grado necesario y sostenido de alerta, sensibilidad y voluntad, que posibilite el cambio de dirección.

Entonces lo que hasta ese momento fue normal y funcionó, deja de hacerlo. Por ello una vez más surge la confusión entre los hábitos y creencias, y los que se creían superiores y eternos dominadores, resultan burlados por los que hasta entonces no eran más que ignorantes e ingenuos esclavos fácilmente manipulables.

Hasta los ángeles en el Cielo salieron a ver qué sucedía con tanto revuelo y alboroto en torno a RCTV. ¿Por qué? Porque se tocaba un punto álgido, dado que desde que las sociedades comenzaron a tener voto y los puestos dejaron de ser hereditarios y de sangre azul, los dirigentes debieron ganarse el consentimiento de sus electores manipulando de algún modo sus conciencias.

¿Y qué mejor modo que seleccionando según los efectos deseados la materia prima virtual de que se nutren las creencias y decisiones? La información, la educación, la organización, valores y significados de los acontecimientos ahora mundiales que influyen sobre el escenario económico cotidiano en que nos desempeñamos.

La mente humana trasciende lo que percibe y por ello la percepción es estructurada por mitos. Por ende no hay una realidad chata y estática como se nos aparece en nuestros tiempos, sino un trasfondo creativo que se percibe más fácilmente en la literatura, poesía, etc. La materia prima de lo que llamamos realidad es por tanto plástica y manipulable como la arcilla.

Nacionalizar los recursos, materias primas y servicios y ponerlos en manos del pueblo junto con la educación y los medios de comunicación, nos actualiza con la sociedad global de la información y el conocimiento.

Nos lleva al corazón mismo de los acontecimientos de nuestro siglo, nos convierte en actores privilegiados de nuestra historia permitiéndonos recrear un paisaje humano equilibrado, presente, no agobiado por el peso de un pasado ilustre ni tiranizado por la esperanza de un futuro glorioso.

Es esto justamente lo que obliga a ponerse en evidencia al lobo con disfraz de piel de cordero, posibilitando que los explotados finalmente lo vean tal cual es. Y es así como vamos cayendo en cuenta de cuantos cuentos comemos y como vivimos en medio de ilusiones sin jamás llegar hacia donde nos dicen o creemos ir caminando.

La TV es el medio más avanzado, la réplica o externalización más completa de la siquis que hemos logrado hasta aquí. Como toda tecnología llega el momento en que se hace sencilla de manejar y desborda el grupo de privilegios económicos y de los iniciados que son los únicos capacitados para realizar tan magna tarea, de tal tecnología misteriosa, esotérica, mística e inabordable.

Estamos en la época de las comunicaciones, de la mente colectiva, de los efectos programados, de la lucha por la imagen. En un mundo de intenciones y en un gobierno que tiende a ser global, necesitamos una comunicación que genere un consenso en cuanto imágenes, porque la intención humana, su imagen de sí y del mundo es una construcción que direcciona y condiciona sus hechos.

La idea central de este artículo es entonces que todo proceso mecánico o no consciente de si tiende al encerramiento y a la acumulación en torno a un centro manifiesto. Las élites pueden ser eclesiásticas, civiles o militares, estatales o corporativas. Pueden concentrar, acumular y administrar producción, servicios, medios de comunicación, capital o conocimiento. Pero el resultado final es el mismo, una minoría que crece y engorda en detrimento de la gran mayoría, lo cual es a todas vistas inviable en un ecosistema orgánico. Pues como ya hemos dicho muchas veces el resultado es un cáncer. Por tanto para romper este circuito cerrado cíclico y repetitivo no hay sistema, institución o ideología que valga.

La única puerta de salida es el individuo, la sociedad autoconciente, el caer en cuenta, el reconocer los modos en que nos engañan y manipulan. El desarrollo de la conciencia y la capacidad mental para manejar esos elementos y datos sin la cual somos ciegos e impotentes.

Pero siempre habrá elementos, variables y datos nuevos porque somos seres vivientes evolutivos, creativos. De donde la única solución viable y sostenible es que la sociedad ha de organizarse horizontalmente y todo producto humano ha de fluir libre e indiscriminadamente.

Solo cuando reconozcamos que una sociedad equilibrada en que todos nos tratemos como iguales es la única que puede organizar y producir modos de vida pacíficos y gratificantes, dejaremos atrás la raíz de toda violencia y el cíclico recaer en los abismos de lo más bajo de la humanidad.

¿Porque de qué nos valen las riquezas materiales cuando tenemos que vivir con guardaespaldas en urbanizaciones cerradas y temiendo siempre ser secuestrados, violados, torturados? ¿De qué nos sirve la ostentación en un mundo donde la miseria no deja a nuestra conciencia reposar en paz, obligándonos a vivir expectantes en el sufrimiento y el temor?

¿De qué nos sirve soñar la felicidad cuando es la soledad y las enfermedades físicas y sicológicas lo único que realmente crece? ¿De qué no sirve sorprendernos y extrañarnos por los tiempos que nos han tocado vivir, cuando esos no son sino los frutos de la dirección acumulativa de nuestra conductas cotidianas heredadas y cultivadas?

Estamos a las puertas de una nueva era verdaderamente humana, y como cada vez que el sol ha de salir la noche se hace más fría y oscura, las resistencias reaccionan desproporcionadamente. Justamente porque es el momento del logro en que hace falta concentrar y direccionar consciente y unitivamente todas las fuerzas para dar el salto final.

> Nada con el Pueblo (Debate entre sordos)

Nada con el Pueblo (Debate entre sordos)

Por Michel Balivo

34679_lucha-2.jpg

Estamos en épocas paradójicas. En Venezuela el gobierno bolivariano viene concreta

ndo en hechos simultáneos y crecientes las eternas e incumplidas promesas de dictaduras y gobiernos democráticos que lo antecedieron. Nunca como ahora ha habido movimiento tan intenso ni un crecimiento sostenido en el país en todas las áreas.

Pero sobre todo la toma de control de PDVSA luego del boicot petrolero, le permitió intensificar las misiones dirigidas a la satisfacción de todas las necesidades esenciales del pueblo. ¿Qué podían proponer los eternos vendedores de sueños y prometedores incumplidos de la comarca, ante la toma de conciencia de la gente de que sí se podía hacer y que todas las excusas habían sido vanos engaños?

Ahora el ejército y la policía ya no se usa para reprimir al pueblo. No hay necesidad de ello cuando se lo escucha, cuando se dialoga y acuerda con él, cuando no se le miente. Cuando se le va pagando hasta la deuda social acumulada por los gobiernos anteriores, dándoles todas sus justas y merecidas reivindicaciones. Cuando se está dispuesto hasta la muerte por ser fiel al compromiso.

Habiendo perdido su fuente central petrolera de recursos y el aparato represor, a la oposición que pretendía mantener los privilegios que ya consideraba un derecho adquirido o heredado, no le quedó más recurso que abandonar las calles y replegarse en los recintos cerrados, con aire acondicionado de los canales de televisión.

Desde allí y con abundante flujo de dólares que viene desde sus socios mayores y jefes del norte, sin calor de pueblo ni molestos debates democráticos planifican discursos y efectos a producir en las multitudes, para generar la impresión de que el país en manos de un dictador ególatra que pisotea a la gente está alterado y resulta ingobernable.

Sólo se sale a la calle en grupitos y con las cámaras listas para filmar los efectos prefabricados que se pretende difundir, sobre todo a nivel internacional. Porque luego de ocho años de derrotas contundentes y consecutivas en todos los frentes ya saben que en el país han perdido totalmente su credibilidad y por la vía democrática no tienen nada que buscar.

Cualquier propuesta que la oposición pueda hacer en estos momentos, como su candidato presidencial con la tarjeta “Mi Negra” en las últimas elecciones presidenciales de diciembre, prometiendo que de los dividendos del petróleo se iba a acreditar una cantidad mensual a cada persona, es sólo una apuesta para ver cuan estúpida puede llegar a ser la gente.

Porque no pueden más quedecir que van a hacer lo que por cuarenta años no se les dio la santísima gana hacer y ahora si se está haciendo. Cuando en realidad lo que es un secreto a todas veces es que no aceptan justamente que “de lo que consideraban suyo”, la gente ahora está recibiendo lo que le corresponde y eso es lo que resienten y quieren evitar a toda costa.

Es desde aquí que se comprende que la no renovación de la señal del espectro electromagnético de RCTV, entregándola además a la participación popular en Tves, golpea uno de sus recintos sagrados, de sus cerebros operacionales. Anunciando además un terreno más en el que serán vencidos y desplazados, dejándolos sin herramientas para manipular a la conciencia colectiva.

Hábitos, creencias y sistemas de intereses son una y la misma cosa, y cuando tú interfieres, desvías, discontinúas esa poderosa inercia, esa economía sicológica, se actualizan las resistencias y reacciones desproporcionadas.

Allí en la desproporción está la medida y profundidad del núcleo conflictivo de intereses alcanzado. Así y no de otro modo es como lo oscuro,difuso, sentido pero poderosamente operativo y sugestionador, aflora, es traído a conciencia, es “visto”, objetivado, perdiendo gradualmente poder.

La dirección, el plan estratégico del gobierno bolivariano ha puesto en evidencia justamente esas reacciones desproporcionadas, cuando lo único que se está haciendo es simplemente implementar lo que se soñó, habló, ideologizó y prometió por boca de filósofos, curas, mercaderes y políticos a lo largo y ancho de este último siglo.

He dicho muchas veces que la mente humana trasciende su percepción y por eso el contenido de la conciencia es organizado por mitos. A mi me da la impresión de que justamente todo esto que presenciamos es un mito que aflora a la superficie de la conciencia colectiva y se personaliza en el escenario público. Casi como el continente atlante que emerge de bajo las aguas.

El mito es que se había proyectado sobre el pueblo lo oscuro y temible, lo sucio y bajo.

Mientras que en los hechos el verdadero peligro viene de los intereses de quienes manejan la información, el conocimiento, los recursos económicos, las fuerzas represivas.

Por lo tanto para que todo eso pasara desapercibido eran necesarios entretenimientos que nos mantuviesen distraídos. Por ello se apropiaron del arte popular y lo administraban para transmitirnos mensajes explícitos y subliminales de las aspiraciones y modelos sociales ideales. Ideales para la continuidad de sus intereses claro está.

¿Y quiénes son los que oscilan, los que fluyen y refluyen entre los oscuros abismos de la temida pobreza y las elevadas y luminosas élites de anhelada riqueza sino las clases medias? Justamente por ello son los elementos de mayor movilidad o inestabilidad sicosocial y por tanto los más vulnerables o susceptibles, aquienes van principalmente dirigidos tales mensajes.

Pero como dice una canción de Eros Ramazzotti refiriéndose justamente al “sueño americano”, todo tiene un precio, cada dios un cielo, cada sueño un tiempo en que debes despertar. Y las hambrunas, enfermedades y muertes de una tercera parte de la humanidad, los recursos energéticos que se agotan, aires y cielos contaminados, tierras desertizadas, etc., nos han comenzado a cachetear despertándonos del laaargo hechizo o pesadilla mítica.

 

Una nueva sensibilidad se hace sentir, un nuevo mito comienza a cobrar forma, a deslumbrar las miradas, a dar dirección al pensamiento y las acciones colectivas. La conciencia colectiva sueña un nuevo paisaje humano y por eso el viejo mito pierde fuerza hipnótica y comienza a ser visto.

Entonces los señores feudales empiezan a ser considerados como lepra social y todo su prestigio se convierte en excremento entre el cual comienzan a chapotear y vivir. Poco a poco todo el mundo comienza abandonar los árboles caídos y hace leña con ellos, ese proceso es inevitable e irreversible. Es una inversión total de valores respecto a la cual no hay nada que hacer.

Solo puedes renunciar a tu identificación egoica y sumarte alegremente a las nuevas corrientes de vida, donde ya no son los privilegios los que señalan quien eres sino la generosidad o egoísmo con que participas en el intercambio social. Esa es la base de la experiencia personal que se magnifica en lo global y que se registra igual en cada conciencia. Es una experiencia fáctica, sensual, pero con un trasfondo sicológico, anímico.

Si no reconoces la nueva condición y te ajustas a ella, te sucede como a Condoleeza Rice en la OEA, comienzas a chocar y a quedarte solo como perro. Pasas vergüenza y no te queda más que retirarte haciéndote el ofendido y dejando escapar amenazas que ya sabes no podrás cumplir. Porque cada vez tienes menos gente que te cree y acompaña, menos poder, pues árbol caído ya no da sombra.

Pareciera entonces que el poder está no tanto en las armas o el dinero, porque eso pasa de mano en mano y tú no puedes vivir vigilando arsenales y bancos. Y aunque pudieras no puedes defenderlos solo. Así pues el poder está en el mítico sueño que impresiona la conciencia colectiva generando consenso. Y cuando lo pierdes, cuando se desgastan sus deslumbrantes imágenes ya no te queda nada. Esa es la triste historia de los poseedores de todo.

Hablar de mitos, del sustrato profundo de la conciencia y memoria de nuestra especie en una época de pretendida racionalidad, es peor que decir palabrotas. En el mejor de los casos se trata de una vaga palabrería que como una nube pasa sin el menor significado. Por eso sería bueno tal vez hacer un acercamiento a la posible formación de un mito y su poder operativo.

Imaginemos por un momento que la vida crece y se desarrolla en torno a un medio líquido, fluyente, como el agua, pero también como la sensibilidad, las sensaciones, la atención. Todo organismo o ser viviente depende de ella para existir, ya sea vegetal, animal o humano y no puede alejarse de ella más allá de su tolerancia a la deshidratación, lo cual establece sus límites de movilidad.

Ahora bien, un día cualquiera por ausencia de lluvia u otro accidente comienza a faltar del precioso líquido. Recién entonces comienzan a entrar en conciencia, comenzamos a experimentar los efectos de esta ausencia y a caer en cuenta de la función imprescindible que este líquido cumple en nuestra existencia.

Porque mientras no se discontinúa su provisión no hay necesidad, exigencia imperiosa de respuestas ni en consecuencia caer en cuenta o conciencia. Esta imperiosa necesidad puede perfectamente traducirse alegórica o ensoñadamente a contenido religioso, como sucede ante todo momento crítico de la vida en que la conciencia es desbordada y se siente impotente víctima de las circunstancias. Entonces eleva su mirada al cielo, a lo alto y superior y cayendo de rodillas lleva sus manos al centro del pecho y ora, ruega, suplica.

Ahora en torno a la diosa de las aguas se comienza a establecer un sistema de jerarquías que la administran y exigen ofrendas y sacrificios variados a cambio del favor de los dioses, y por supuesto se autootorgan privilegios de hijos de los dioses como intermediarios que son.

Cuando este particular paisaje mental y anímico se convierte en hábitos y creencias al que ya nacen las nuevas generaciones, poco a poco las castas se vuelven herencia divina y clases sociales, instituciones, burocracia. Así como los sacrificios se traducen a adoraciones, subordinaciones y dinero. Aún hoy puede apreciarse este fenómeno, surgen lugares, hechos y santos milagrosos y se montan rápidamente los escenarios y peregrinaciones.

Por supuesto con el tiempo también surge su contrapartida, su otra polaridad, los hijos del mal, los antisociales, terroristas, los libres pensadores que despertando del sueño se oponen a todos esos privilegios hereditarios y preestablecidos. Y es justamente ante el orden y la autoridad establecida que los menos privilegiados y sus exigencias cobran connotaciones antisociales y terroristas y se proyecta todo lo malo, oscuro y temible sobre ellos.

A su vez la incipiente conciencia de la función fundamental del agua, de su imperiosa necesidad para la vida, de cómo se experimenta físicamente su ausencia, opera desde el trasfondo de memoria impulsándonos y guiándonos hacia el descubrimiento de los modos de direccionar esa corriente de agua, de canalizarla, embalsarla. Aunque nada de ello implica la alteración de tales hábitos y creencias de respeto a la autoridad y supremacía de lo alto y sus jerarquías.


Pero por cosas más o menos inexplicables resulta que otro día cualquiera la sensibilidad y la atención fijada en ese sistema de creencias y valores comienza a ganar movilidad, a fluir, y poco a poco los hijos de los dioses se transfiguran y son vistos como los del diablo o mal, y todo el respeto y admiración que despertaban se convierte en indignación.

Entonces comienzan a ser abandonados a su suerte y todo lo que habían creído llegar a ser se destiñe como un sueño al despertar, como la oscuridad ante los primeros rayos de luz. Yo diría que se trata del desgaste de un sistema de creencias, contenidos y valores que se van quedando como envases vacíos, agotados en el sentido y significado, en las expectativas sobre ellos proyectadas.

Y cuando eso sucede la conciencia insatisfecha comienza a buscar otros valores, paisajes, guías, a orientarse y organizarse en torno a otros representantes y a retejer la red social de comunicaciones que se había deshilachado. Justamente porque “representar” no es ser, sino convertirse en intermediario o conectiva entre algo y alguien.

El viejo mito y su orden resultante se escenifican públicamente como las actitudes prepotentes y despóticas de la señora Rice en la OEA, como los políticos de la oposición, como los estudiantes que ahora manifiestan irreflexivamente en nombre de la libertad de expresión.

Cuando paseas por Caracas y ves ese eslogan en los vidrios de vehículos de decenas de miles de dólares, no puedes más que sonreír y preguntarte de que libertad hablarán estos señores y cuántas libertades habrán. Pero resulta que en respuesta a su pedido invitan a los estudiantes a debatir en el máximo estrado del pueblo, en la asamblea constituyente, transmitiendo en cadena.

Entonces dicen tres o cuatro frases, se quitan la camisa para dejar a la vista otra que dice “libertad”, y tras el efecto dramático y sentimental “for export” se retiran “dignamente”. Tras ellos vienen otros estudiantes que si representan a la gran mayoría y muestran el guión abandonado por los breves oradores, prescrito por una empresa de publicidad internacional que les indica hasta el momento preciso para el show mediático del cambio de camisas.

Estos estudiantes sí tienen argumentos, si quieren y pueden debatir, ya sea en medio del pueblo o ante las cámaras. Porque no necesitan mentir, huir vergonzosamente, porque tienen la verdad de su parte, porque no le temen al pueblo, porque se suman a los Consejos Comunales y participan aportando su conocimiento y guiando, aconsejando a los menos favorecidos.

Porque consideran su ciencia una herramienta de cambio para devolver al pueblo los estudios que les está proporcionando con su esfuerzo y sudor. Esta es la emergencia del nuevo mito y paisaje contra el cual todo lo anterior desgastado comienza a estrellarse.

Por eso en Venezuela, andando por las calles o parques tu puedes ver al ejército hombro con hombro con la sociedad civil, trabajando, celebrando. Y en el mismo trabajo y celebración te puedes encontrar mezclados “Hare Krisna” con sus refrescos y comidas vegetales, con sus particulares ritmos y cantos, con sacerdotes católicos y evangelistas que alternan alegremente.

Es una especie de colorida y loca feria difícil de creer, y hasta difícil de vivir. Porque la puntualidad, orden y obediencia de los militares choca con el desorden alborotado de la multiplicidad de pueblo, son diferentes notas en la melodía. Pero no puedes tener orquesta ni melodía con un solo instrumento y nota musical, no puedes tender arco iris con un solo color.

Y si una revolución verdadera hay, es esta en que las funciones especializadas comienzan a interactuar, reconciliarse, complementarse, conocerse, flexibilizarse. Comprendiendo que toda especialización y eficacia en un rubro exige un alto precio en lo que a la totalidad anímica del organismo o ecosistema se refiere.

Así como en un momento la evolución hizo necesaria tal diferenciación, así como la luz se desdobla o refracta en el cristal de la conciencia en los colores del arco iris, ahora para seguir adelante hace imprescindible una síntesis de diferenciaciones, una conciencia de la conciencia.

De esa síntesis genética y cultural hacia la cual camina nuestra América de mil colores, entre los temblores del parto que ya experimentamos, nacerá el siempre esperado nuevo hombre. Ese también es un mito que nos acompaña desde siempre y que hoy finalmente realiza su transición de la oscuridad a la luz, de los sueños a la carne, a los hechos, del alma al mundo de las formas.

Solo resta decir que al igual que los dioses, las imágenes o contenidos míticos que algunos llaman arquetipos tienen movimiento autónomo, operan con total libertad e independencia de la conciencia racional o personal de cada época, y responden más bien a tonos o atmósferas anímicas colectivas que a circunstancias puntuales.

Algunos sueños toman más y otros menos, pero de cierto todos se realizan. Los dioses y sus hijos los héroes mueren, pero también llegado su tiempo renacen.

> Libertad de presión (Más allá de las sectas)

Libertad de presión (Más allá de las sectas)

Por Michel Balivo

37818_rctv1.jpg

El día llegó y en Venezuela la señal de un canal privado comercial fue sustituida por la de otro de propiedad y producción social. Se ha repetido hasta el cansancio que según las reglas de juego de la democracia eso es totalmente legal y hasta normal, pues esa señal es del estado, del pueblo.

Por tanto los que han ganado las elecciones 60 a 40% tienen todo el derecho a no renovar la concesión de tal frecuencia y a disponer de ella según las preferencias de la mayoría. Especialmente en el momento que se comienza a caer en cuenta de la función fundamental que tales medios juegan en la formación mental de la mente colectiva.

Pero resulta que ese 40 y 60% se realimentan, autoafirman y estimulan virtualmente de diferentes circuitos cerrados de información y cada uno interpreta los mismos hechos según su sistema de intereses, visiones, hábitos y creencias, temores y deseos, expectativas proyectadas sobre el paisaje.

Con lo cual se crea inevitablemente una creciente polarización que genera elevados niveles de tensión camino de explosiones violentas, ya que todos conocemos los fenómenos emocionales de masas que desbordan los umbrales de la vitalidad difusa y la razón habitual. Se ha llamado democracia a estas reglas de juego por las que nos regimos en nuestros tiempos “modernos” pese a que su concepción data de la Grecia milenaria.

Poniendo en evidencia como las ideologías a veces requieren miles de años para conductualizarse o implementarse en el mundo y terminar convirtiéndose en experiencia cotidiana en pueblos muy alejados de aquellos que las concibieron.

Pero en los hechos la democracia o poder del pueblo, si bien ha sido superadora de concepciones y organizaciones sociales anteriores, ha resultado imperfecta e insatisfactoria para lo que se proponía superar o lograr. Hoy decimos que el pueblo es sabio. Díganme por favor uds. quién es “el pueblo”, ¿el cuarenta o el 60%? ¿Y qué es el resto?

Eso en una población altamente polarizada políticamente como es hoy en día la venezolana. Qué decir entonces de otros electorados donde los candidatos ganan con el 34% sobre e el 26, 22 y 18% por ejemplo. ¿Quién es allí el sabio pueblo? Se dice metafóricamente que se es el presidente de todos los venezolanos por ejemplo.

Pero tú ganas con un proyecto que has de ejecutar y no es el que votaron todos. Así que la dirección de tu gobierno necesariamente contrariará a un buen número de ciudadanos. Y si esos ciudadanos no aceptan ni respetan las reglas del juego democrático entonces el país resulta ingobernable.

Si además tomamos en cuenta que hoy los intereses económicos, la concentración de capitales es corporativa y global, que las instituciones que regulan tal juego son internacionales, queda en claro que existe un paragobierno que condiciona nuestro desempeño económico cotidiano desapercibidamente. Por lo cual si la dirección de tu plan de gobierno desafía esos lineamientos es inevitable la confrontación entre el viejo discurso inoperante de las soberanías nacionales o populares.

Hoy asistimos entonces a una creciente polarización de intereses para la cual toda explicación racional resulta inútil porque reaccionan visceralmente según programación. Si proyectamos esa polarización a nivel internacional llegamos a la paradoja de que el mundo o la sociedad humana, la conciencia colectiva se ha convertido en un enfrentamiento global sectario.

Que no es sino una magnificación del enfrentamiento entre tu y yo. Porque es el modelo mental que expresamos desapercibidamente en lo cotidiano, es la siquis escenificándose. La confrontación en este caso de rescindir un contrato a un medio privado de comunicación se combate con la idea de libertad de expresión violentada.

Pero solo es un enfrentamiento puntual del contexto o modelo mayor democrático que se muestra inoperante y que inevitablemente conllevará a un enfrentamiento planetario en todos los ámbitos. Los medios de comunicación masivos de propiedad privada, ¿representan la libertad de expresión?

Bueno hay que verlo, porque también pueden representar y efectivizar su secuestro puesto al servicio de la continuidad de los intereses de sus dueños. No está demás el dato de que este canal facturó en preventa publicitaria en el 2006 trescientos sesenta mil millones de bolívares y para este año se calculaban más de cuatrocientos mil, más de medio millón de dólares diarios.

En este caso se propuso la sustitución legal por un medio de propiedad, producción y comunicación social, que bien organizado debería representar lo más cercano a la verdadera libertad de expresión tal cual la concebimos para defender los intereses de todos.

Pero aún así hay que preguntar, ¿hay libertad de expresión cuando no podemos satisfacer nuestras necesidades? Es suficiente decir lo que quiero cuando no tengo alimento, atención sanitaria, derecho a estudio para desempeñarme en una sociedad de la información.

Porque hay que dejar en claro que la sofisticada tecnología y organización social son la resultante histórica de la acumulación de experiencia y conocimiento de todos los pueblos, razas y géneros. No estamos hablando de cosas azarosas sino de intencionalidades, de responsabilidades plenamente humanas, de las cuales la presente situación es la resultante inevitable.

Una transnacional concentra capitales mayores muchas veces que los PIB de varios países y puede por tanto teóricamente comprar tierras, empresas, servicios y medios de comunicación. Cuando ejerce libre e indiscriminadamente sus poderes sin ninguna responsabilidad social ni ambiental, ¿quién es entonces el pueblo, cuál es la libertad de expresión, quién hace respetar los derechos a satisfacer dignamente las necesidades?

Ahora se dice que en Venezuela se ha violentado la libre expresión y los nostálgicos lloran por una empresa que representa y divierte al pueblo venezolano hace cincuenta y tantos años, piden por favor a su presidente que respete la libertad de todos. Si, lo digo en serio, lloran ante las cámaras y suplican de rodillas levantando las manos en señal de sumisión no violenta.

Y luego van a casa a mirarse como salieron en TV, porque como dije unos ven y leen solo un tipo de noticias y los otros tienen sus propios medios de información y no se enteran si quiera lo que estimula y realimenta la otra mentalidad, festejando con bailes y cantos el nacimiento de una nueva televisión. Luego se eligen los capítulos a exportar al exterior.

Es una transición entre modelos de comunicación que es influenciada y observada por todo el mundo, porque si logra atravesar las alteraciones iniciales y generar un producto satisfactorio, abrirá toda una nueva e incontenible era.

¿Qué hace un gobierno que triunfa con un programa de producción y propiedad social con las corporaciones privadas y el porcentaje de la población que no está de acuerdo? Estos días escucho a los estudiantes decir que nadie los consultó sobre el cambio de canales y que ellos quieren ver el canal que les venga en gana.

Yo no me burlo porque fui estudiante, participé en manifestaciones e hice cosas propias de tal edad y no me las olvido para ponerme ahora en posturas solemnes. Pero hoy tengo que decir que no existe tal democracia que pueda hacerle el gusto a todos y cada ciudadano, aún no la hemos concebido, inventado, y no son esos los principios que nos rigen.

Sucede que ahora son las clases de mayores recursos que van a universidades privadas las que salen a manifestar y lanzar piedras, quemar cauchos bloqueando el tráfico de calles y autopistas, atentando contra la propiedad privada y derechos civiles por los que dicen luchar. Los padres, rectores de universidades y gobernadores dicen sentirse orgullosos de sus muchachos luchando por la libertad. Exigen su libertad inmediata y ponen abogados por doquier para defender a los detenidos.

Obviamente todo este tipo de manifestaciones no tiene más objetivo y posibilidad que alterar las rutinas diarias, y dados los intereses internacionales ya citados pueden esperarse diferentes variables para hacerlo sostenible. Ya que de otro modo decaería de naturalmente si no se lo estimula, si no se atiza y alimenta el fuego.

En unos días comienza en Venezuela la Copa América de fútbol sudamericano, y eso pone un buen escenario a exportar alteraciones del orden, para vender una imagen prefabricada, uno de tantos reality show.

Hay que comprender que en el momento que se patentan nuevas semillas, derechos intelectuales y se pretende privatizar el agua, declarar las frecuencias de los medios de comunicación un bien que administra el pueblo poniéndolo además realmente a su alcance y participación directa, sienta un precedente muy peligroso para ese tropismo de apropiación y concentración creciente de poder. Justamente por eso la batalla es global y en todos los frentes.

Comparto con uds. un chiste que termina de llegarme. Parece que hubo un error y un alto político llega al Cielo, San Pedro no tenía experiencias al respecto así que decidió ofrecerle un día en el infierno y otro en el Cielo para que ejerciera su libertad de expresión. Primero lo llevó al infierno donde fue recibido por el mismo diablo en persona.

Una agradable y simpática persona que lo llevó a un campo de golf donde todos sus antiguos amigos jugaban un partido. Todos se abrazaron alegres y luego se fueron a una comilona matizada con hermosas y liberales muchachas. Cuando quiso acordar ya el día había finalizado y San Pedro venía a guiarlo ahora hacia su experiencia celestial.

Allá paseó entre nubes y angelitos tocando el arpa hasta que nuevamente se agotó el tiempo. Entonces tuvo que hacer su libre elección. Pese a que había disfrutado mucho el Cielo prefirió quedarse en el infierno. Al llegar allá se encontró con un negro y autoritario diablo que lo condujo a un desierto donde todos sus amigos recogían excremento. Sorprendido preguntó qué había sucedido con el verdor y la alegría del día anterior. “Ayer era día de elecciones hermano, hoy ya votaste”, fue la respuesta.

Escribo este artículo desde Venezuela. Aquí tengo amigos de toda la vida, de todos los colores, creencias, de ambos géneros. Aquí no me sirven las ideologías de lo que está bien y mal, no me sirve tener la razón. Porque aprecio y quiero a todos y mi corazón se estrella y parte ante la incomunicación e incomprensión de los bandos o sectas.

No tengo respuestas o ideologías hechas para compartir. Solo puede decir que mi corazón y mi pensamiento no se reducen a la inmediatez de los intereses cotidianos, a relatividades siempre cambiantes. Miro a la lejanía y me parece comprender que solo la generosa solidaridad puede abrirse camino y construir modos de vida amables, pacíficos, alegres, disfrutables, sostenibles.

La experiencia me ha enseñado a no creer en instituciones perfectas o verdaderas. Me da la impresión que ese es uno de los errores que se generan poniendo todas las referencias afuera, en las cosas. Olvidando que todo valor es y proviene de la conciencia.

Si tuviera que hablar de lo verdadero diría entonces que ha de ser resultado de la afirmación de lo mejor del ser humano en cada elección que ha de realizar. Porque humana es la intención, la elección, la decisión y la conciencia que ejerciendo, ejercitando esas cualidades se desarrolla.

Mientras que cuando decimos por ejemplo que siempre ha habido pobres, nos estamos desentendiendo de nuestras elecciones, de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad y poder para transformar el entorno, de los resultados de nuestras acciones. Nos estamos deshumanizando, cosificando nuestra conciencia y el mundo que concebimos y construimos.

Quiero sintetizar y terminar el artículo con las palabras de un insigne ser humano que hizo de sus palabras acción y forma de vida. No hay caminos a la paz, la paz es el camino. Ghandi.

* ¡Excomunión para todos!

¡Excomunión para todos!

Por José Luis Alonso Escudero

caolvat6.jpg

El papa Benedicto XVI dijo el pasado miércoles 9 de mayo que apoya la excomunión de los políticos que respaldaron la decisión de la Ciudad de México de legalizar el aborto en las primeras 12 semanas de embarazo. Al referirse a “políticos”, comprende no sólo a los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sino también a todos aquéllos servidores públicos que ocupen un cargo de elección popular o cargos de confianza, directamente vinculados con esta reforma legal, es decir, al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, al Secretario General de Gobierno, al responsable de la publicación, el titular de la Gaceta Oficial del Distrito Federal… vaya, para acabar pronto, a todos aquellos que podrían ser señalados como autoridades responsables en un juicio de amparo contra dicha reforma legal.

También se llevó de corbata a todos los médicos, enfermeras, anestesistas y profesionales de la salud en general, que participen en la interrupción de un embarazo.

Y si nos vamos más lejos, bajo una óptica causalista radical, también podríamos quedar excomulgados todos los ciudadanos que votamos por dichas autoridades y legisladores, y con más ganas, los que refrendamos día a día nuestro apoyo a los mismos. Su Santidad, con todo respeto – independientemente de que se lo deba o no – mi interpretación del Derecho Canónico es que la excomunión deberá ser automática para todo aquél que procure un aborto. ¡Sorpresa, Su Santidad! En lo sucesivo, y de acuerdo con las leyes de nuestro país, que ya no es más una colonia europea, la interrupción del embarazo antes de que concluya la decimosegunda semana de gestación NO ES UN ABORTO. Así que no se preocupe por nuestras almas, pues como dice el comercial de Jumex: legalmente, eso es 0% aborto, por lo que no hay tal excomunión.

Debemos recordar además que el Papa, además de ser ministro de culto y jefe de la Iglesia Católica, es Jefe del Estado Vaticano, es decir, es una autoridad política, que debe regirse por el Derecho Internacional, que le impide intervenir como lo pretende hacer, en los asuntos internos del Estado Mexicano.

Claro que con el gobierno que tenemos, guadalupano, futbolero, infantista, sotanero y faldero, Ratzinger nunca recibirá nota diplomática alguna, pero eso es parte del anecdotario que la historia juzgará.

Finalmente, dado que el mismo Vaticano ha eliminado el limbo de un plumazo – hecho que resta credibilidad a su doctrina, pues de la noche a la mañana, toda una cosmovisión y una concepción filosófica fue cambiada por decisión humana, sin consultar a Dios – las almas de los niños abortados se van directo al cielo. Luego entonces, ¿de qué se preocupan? Si bajo esa lógica, el aborto es un boleto al paraíso, sin escalas ni sufrimientos terrenales, ni tentaciones, ni guerras, ni hambre, ni blasfemia, ni pecado. ¡El paraíso fast-track!

* Oscuro y tibio vientre (Papi apaga la lluvia)

 

Oscuro y tibio vientre

(Papi apaga la lluvia)

Por Michel Balivo

En las noticias de esta semana pude leer sobre una carta dirigida a un prestigioso periódico inglés por cinco ex ministros de economía del continente americano, todos ellos firmes promotores y defensores del neoliberalismo. Criticaban a Wolfowitz por haber comprometido la confianza en la integridad del liderazgo del Banco Mundial (BM), en la credibilidad de su cometido de promoción de la transparencia y responsabilidad en la función pública.

Para un ex presidente boliviano cuyo gobierno colaboró extensamente con el BM al comienzo de esta década, si hoy fuera presidente y lanzase una iniciativa similar la gente se le reiría en las barbas. Porque la crisis socava la capacidad de esa institución para trabajar en asuntos de gobernanza y reforma institucional, que era su ventaja comparativa.

Hace un tiempo atrás leí comentarios de otro funcionario de estas prestigiosas y transparentes instituciones. Hacía referencia a que el BM era el responsable de cuatro mil millones de pobres que viven con menos de un dólar diario. Veía en ello la posibilidad no ya de caridad sino de negocios que se habían pasado por alto. Porque cuatro mil millones de dólares diarios no son ninguna cantidad despreciable, solo hacía falta encontrar algún producto, crearles su necesidad para así sacarles ese dólar del bolsillo, ese bocado del estómago. No voy a hacer más comentarios, saquen sus propias conclusiones.

Todas estas noticias en el fondo sólo deseaban exponer que la crisis del BM llegaba en muy mal momento porque impulsaría las aguas hacia el molino de Chávez o el chavismo y le posibilitaría burlarse de las instituciones neoliberales. Comento estas noticias porque afloran a conciencia el modelo de un pensamiento que está muriendo al ser puesto en evidencia por otro nuevo. Este viejo modelo de pensamiento es antropomórfico y mecanicista, aún cree como hace 500 años que la Tierra es el centro manifiesto y estático del universo que gira en torno a ella. Sólo que ahora el ego, el yo sustituye a la Tierra y cree que el mundo todo, incluyendo a las personas están allí a su disposición para satisfacer sus deseos, sus caprichos con total impunidad o sin consecuencias de ningún tipo, mientras no lo descubran in fraganti o tenga recursos suficientes para comprar su libertad y prestigio público.

Para este modelo todas son cosas, objetos, números, medidas, con las cuales se puede especular en términos de pérdida y ganancia acorde a conveniencia y sin el menor remordimiento. Negocios son negocios y no se mezclan con el amor ni la amistad. Un ejemplo evidente es la oposición venezolana que sacando sus cuentas cree que el pueblo venezolano será arrasado por los recursos económicos, tácticos, o simplemente por la fuerza dispar de los poderes imperantes. Por tanto hacen sus apuestas a ganador, y en el mejor de los casos por las dudas ponen una pequeña apuesta a la revolución para cubrir sus espaldas.

Esta gente es sensual, visceral, para ellos todo se reduce a que Chávez se vaya y todo el plan estratégico de la nación se reduce a chavismo, populismo retrógrado para ganar votos e imponer un único poder. Ellos no pueden pensar en términos de procesos históricos ni advertir sus ciclos y transformaciones, es decir la evolución y revolución de los modelos y sus hábitos. Ellos ven todo en estática, líderes y cosas manipulables. Muerto el perro se termina la rabia. Así que se confabulan con el imperio contra Chávez y a ello reducen todo su planteamiento desde hace ocho años, pese a que se estrellen contra los hechos que les demuestran una y otra vez que todo va en otra dirección, que un ciclo está agotado y muriendo.

Del mismo modo piensan en el BM y su crisis. No pueden ver los procesos en dinámica estructural y reconocer que si el BM se desmorona es porque el Alba cual respuesta a una nueva sensibilidad trajo nuevas alternativas sin violencia ni imposiciones, partiendo de la colaboración y equilibrio gradual de asimetrías entre pueblos y naciones. No pueden aceptar que las naciones están pagando adelantadas sus deudas para quedar en libertad de decidir sus propias políticas económicas libres de los chantajes e imposiciones de las instituciones internacionales, que los endeudaron de por vida obligándolos a disminuir crecientemente las empresas y servicios del estado a favor de los consorcios privados. Y menos admitirán que Venezuela ha prestado en muchos casos el petróleo e incluso el dinero para que los países se pudieran independizar. Tampoco dirán que por su iniciativa para junio se espera que esté ya en vías de fundación el Banco y probablemente el Fondo del Sur, que proveerá recursos para el desarrollo socioeconómico del Sur a menores costos y mayor eficiencia y sobre todo sin chantajes ni expoliación.

Para ellos, pese a que el dinero solo es una representación, es lo único que vale. Sin embargo eso no les impide sobrevolar como buitres los pueblos con un subsuelo rico en petróleo, bombardear impunemente desde el aire infraestructuras vitales de servicios y gente inocente, para luego posarse sobre el banquete de destrucción y cadáveres.

Que me digan entonces cuánto vale el que Venezuela haya puesto la mayor reserva comprobada de petróleo del planeta a disposición del desarrollo del Sur. Que los adalides de la libertad de expresión y la democracia me expliquen cómo luego de una centuria de predominio tecnológico norteamericano, el mundo ha llegado a las peores condiciones de miseria y mortandad jamás experimentadas ni conocidas. Y por supuesto no harán difusión de que el presidente Chávez termina de declarar en la visita del presidente de la república de Gambia que se inicia el Alba con Africa. Entonces no es que el BM y el FMI (Fondo Monetario Internacional) hacen crisis en el peor momento y que el responsable es Wolfowitz, sino que una visión y praxis política de solidaridad va sustituyendo a pasos agigantados a otra de depredación y esclavitud colonial dando testimonio de los nuevos tiempos.

En la dinámica vital estructural las funciones operan en simultaneidad, si algo crece es porque otro algo decrece y libera, entrega su energía. La energía se transforma, jamás se pierde. Mientras que las formas ya sabemos que nacen, crecen, se deterioran y mueren, son reemplazadas por nuevas formas. Habrá un momento de transición claro está, en que ambas direcciones compartan el escenario y se haga difícil discernir perceptualmente cual se impondrá. Pero eso es así solo para quien piensa en términos estáticos y mecánicos. Mientras que para quien piensa en procesos dinámicos y estructurales de transformación está claro que una dirección regeneradora se abrirá camino mientras otra agotada va siendo desplazada, sustituida camino de su desaparición.

La resistencia y ofensiva de los pueblos así como las limitaciones del ecosistema y sus crecientes alteraciones, ponen en evidencia que el pensamiento antropomórfico e infantil choca contra barreras insalvables y sus caprichosos deseos se vuelven ahora contra sí mismos.

Sus sueños de manipulación e impunidad ilimitada se muestran ahora ridículos. Me hacen acordar cuando mi hijo de 3 añitos extendía los brazos queriendo alcanzar el sol o en su imposibilidad de ir a jugar al parque porque llovía me decía: “Papi apaga la lluvia”. Para él en su ingenuidad no había diferencias entre la luz y la lluvia con tal de hacer lo que deseaba. Tampoco la vieja mentalidad tiene problemas en superponer sus deseos y ensueños a los hechos y creer que pueden seguir eterna e impunemente haciendo lo que se les viene en gana. El mundo se desmorona ante sus narices pero ellos no pueden ver más allá de su ombligo. Tuertos guiando a ciegos decían en otra época.

Alguien que luego comprobé que sabía lo que decía me aconsejaba hace algún tiempo ya, que cuando quisiera pensar en procesos estructurales no me pusiera a inventar cosas raras, sino que usara la analogía con los procesos de la vida, porque como era adentro era afuera y como arriba abajo. Por eso no veo mejor y más claro modelo para estas encrucijadas históricas en que nuevas formas entran en escena desplazando a otras ya agotadas, que el nacimiento de las nuevas generaciones que vienen a renovar a las que ya se han habituado y anquilosado en el ejercicio de toda una vida de rutinas.

Podría usar también el modelo del sol que nace o se pone para ilustrarlo, pero no incluiría la poderosa fuerza magnética de la atracción sexual o enamoramiento, ni la oscura etapa de preñez y gestación, los nueve meses de dulce espera. ¿Qué papel juega nuestra razón mientras el feto habita dentro del oscuro y tibio vientre en un medio acuático? Luego el niño es dado a luz por contracciones vegetativas, respira y ve la luz por primera vez activando todo un circuito diferente al que experimentó por nueve meses. Aquel oscuro presentimiento, el poderoso magnetismo del enamoramiento se ha concretado en nueva vida. Y nos deleita con la gracia de su frescura, de su sonrisa, de sus movimientos y juegos no premeditados. Nos sorprende con sus cambios de llanto a risa o a total neutralidad emocional.

Para alguien que no está habituado a presenciar esos cambios sin transición intermedia resulta sobrecogedora esa mirada neutra donde parece que no hubiese nadie, que algo totalmente impersonal te contemplara. Pero todo ello responde simplemente a que no hay inercias climáticas, emocionales, no hay compartimentos ni casilleros. La movilidad afectiva es plena. Es con los años, la práctica y la interiorización del modelo socioeconómico que se configura una tendencia, un tropismo, ya que al repetir una dirección de acción esta se va grabando en memoria y acumulando inercia.

Por tanto la plena movilidad afectiva inicial se traduce ahora a representación interna de hábitos y creencias que disparan conductas en una dirección preestablecida, generando tensión interna ya que son una resistencia a la movilidad inicial, resistencia que va ganando en fijeza. Porque resulta inevitable que cuando intentas llevar a la acción lo que sientes en tu corazón chocando con hábitos y creencias limitantes heredadas, frustración tras frustración se acumule en ti el resentimiento, la contradicción, la violencia interna. Es de ese modo como se va perdiendo la gracia que daba la vitalidad y tanto la psiquis como el soma se van endureciendo, rigidizando, anquilosando, hipertrofiando, hasta que comienza el deterioro de sentidos y órganos camino de la desintegración. Exactamente lo mismo sucede a nivel de modelos mentales colectivos de pensamiento o programación que guían a la acción.

Cuando la vida se institucionaliza, cuando el conocimiento, la memoria, los hábitos, rutinas y creencias sustituyen la curiosidad, la creatividad, el inventar, cuando se teme errar como si fuese un crimen, entonces se paraliza la acción, la manifestación en la indecisión, se corta o reduce a un delgado hilo el vínculo con la fuente inspirativa y dadora de vida, con el verbo. Lógicamente esas instituciones se vacían de todo significado, son entidades parásitas que sólo disponen de energía residual y caminan hacia su agotamiento, desintegración. Entonces creemos que todas las instituciones están desorientadas porque nadie entiende hacia donde va la humanidad, cuando en realidad habría que decir que nos desilusionamos de la creencia de saberlo, de la necesidad de conocer para prevenir nuestro temor al futuro.

Entonces todo se desacraliza y se burocratiza, se convierte en negocio, en cosas intercambiables. Ya no sabemos lo que es la salud pese a que tenemos más definiciones que nunca, solo anhelamos la no enfermedad o un deterioro lo más lento posible. Cuando se deja de sentir la plena vitalidad se comienza a preguntar por el sentido de la vida y se anhela la fuente de Juvencio, luego se va bajando y ajustando las aspiraciones a la difusa vitalidad. El problema es que desde el temor que contrae la conciencia, tensa y rigidiza músculos y vísceras, busca compensatoriamente seguridad y hace negocios, acumula objetos posesivamente, no se puede recuperar la vitalidad perdida, no se puede volver a la plena movilidad emocional niña. Por el contrario se avanza hacia la hipertrofia y la muerte.

Para ganar en vida, afecto, inteligencia, inspiración, creatividad, es necesario reconocer que fue lo que hicimos para perderla. Es necesario hacerse conciente, ver los modelos de pensamiento que interiorizamos actuando repetidamente en una dirección, grabándolos en memoria hasta convertirlos en una inercia o tropismo de poderosa carga que nos impresiona, sugestiona o toma nuestra conciencia con visos de realidad. Para ello se necesita ganar en atención a lo que sentimos, pensamos y hacemos. Por eso tal vez la pregunta esencial que debería hacerse nuestra época sería, ¿negocios o conciencia? Porque difícilmente quien cree en su corazón que la vida es aleatoria, que la inteligencia y el afecto son accidentes en un mundo estúpido e insensible donde la ley es la lucha por la supervivencia, la violencia, podrá pararse en el mundo y mirar a futuro con la confianza suficiente para actuar generosa y solidariamente, abandonando sus hábitos y creencias fundadas en el temor.

Difícilmente quien cree que la mentira, el engaño y la fuerza siempre actuarán impunemente, llevándose por delante los más delicados sentimientos que han puesto los cimientos para construir lo mejor de las sociedades humanas, podrá relajar sus músculos y vísceras abriendo las manos para soltar un mundo de tensas expectativas lanzadas posesivamente hacia las cosas para llenar su íntima pobreza. Y si no relajas y sueltas aquello que fue convirtiendo el tierno y cálido cuerpo niño en una fría, insensible e inmóvil roca, si no reconoces aquello que representas, imaginas internamente y direcciona tus conductas, no habrá posibilidad de explorar nuevas experiencias. No habrá inspiración ni creatividad para que ese nuevo mundo que presentimos pueda cobrar forma y ser visualizado en nuestra conciencia, para manifestarlo cual dirección conductual en la cual podamos unir nuestras fuerzas y construir juntos lo que realmente anhelamos vivir.

Cuando comienzas a pensar estructuralmente queda claro que solo puedes liberarte liberando, ser feliz haciendo feliz, compartiendo felicidad. Y en esa comprensión la libertad se homologa con la capacidad y la dirección de actuar en beneficio común para elevar la calidad de vida colectiva. ¿Qué sentido tiene cualquier cosa que hagamos si no contribuye a la libertad y felicidad de los que nos rodean y comparten nuestras vidas?

Es bastante paradójico para el viejo modelo de pensamiento el concebir que no se avanza hacia la felicidad y el bienestar, persiguiendo sueños en el tiempo y llevándote por delante lo que parece oponerse u obstruir tu camino hacia lo que esperas que esas cosas hagan por ti, esclavizando para liberarte, violentando y generando inútil sufrimiento en aras de tus sueños.

Pero la experiencia confirma que poseer cosas paradójicamente nos desilusiona de las expectativas que habíamos proyectado sobre ellas, sin liberarnos sin embargo del temor y deseo de seguridad compensatorio. El camino hacia la felicidad es entonces reconocer aquello que nos alejó de ella, de la plena vitalidad, de la total movilidad emocional niña.

En lo profundo de la conciencia y memoria colectiva vive y palpita el recuerdo de aquel oscuro y tibio vientre del cual fue expulsada la nueva vida hacia la luz y la respiración. Pero expulsar no significa necesariamente perder, romper el vínculo entre lo que expulsa y lo que es expulsado. También al igual que ex-presar alude a impulsar hacia fuera aliviando la creciente tensión íntima. ¿Qué mayor gozo que el del artista cuando pare, da a luz, logra poner en formas lo que palpitaba cual presentimiento en su corazón? ¿Acaso por ello se rompe el vínculo entre el artista y su obra o se pierde la inspiración siendo invadidos por la tristeza y la depresión?

Tal vez esa tristeza y extrañeza sean solo comparativas ya que nos hemos habituado a vivir hipertensos perdiendo la capacidad de relajarnos, vaciarnos, soltar. Tal vez por eso hemos llegado a creer que poseer es más que dar, compartir, temiendo y resistiéndonos en consecuencia a toda innovación o cambio, a toda exploración de nuevas experiencias.

Sin embargo a medida que vives los sueños se deshilachan, las cosas, personas, lugares van quedando atrás, todo se va transformando. Y en tu corazón solo anida, vive y crece lo que has compartido libremente, sin imposiciones, con alegría y generosidad. De ese modo es muy diferente la dirección que predomina en tu vida según elijas dar, compartir o poseer.

Hoy desde el oscuro y tibio vientre florece una nueva sensibilidad, la conciencia colectiva sueña un nuevo mundo, en medio de la inercia del escepticismo e hipocresía reinantes comienza a sentirlo posible. Nuevos vientos soplan, nuevas fragancias perfuman la atmósfera.

La inspiración se vuelca en creatividad, nuevos paisajes de mayor humanidad se abren camino hacia y en el mundo. Sentimos como si despertáramos de una pesadilla. La nostalgia cede lugar al entusiasmo del promisorio futuro, la alegría de construir juntos el mundo libremente elegido acorde al deseo del corazón, ilumina y da sentido a nuestro hacer colectivo.

* Bienaventurados los que ríen (Mucho más que una profecía)

Bienaventurados los que ríen

(Mucho más que una profecía)

Por Michel Balivo

Antes o después los amigos que me leen e intercambian correspondencia conmigo me preguntan cómo hago para opinar desde tan distintos puntos de vista sobre la revolución y sin embargo mantener la coherencia. La respuesta es muy simple, y el que no sea evidente nos señala las brechas del modelo mental organizador de la sociedad que predomina.

Porque así como el afecto, amistad, enamoramiento es lo que sobrevuela y reúne los elementos o funciones sociales especializadas cuyas inercias son tan diferentes, del mismo modo es el tono emocional o anímico la conectiva estructural entre las diferentes imágenes y paisajes. Basta observar como los estados negativos te hacen ver todo negro mientras que los positivos te entusiasman. De hecho es el registro emocional lo que archiva estructuralmente en memoria profunda todos y cada detalle de lo que experimentamos, lo que da la coherencia a la psiquis y soma pese a los diferentes niveles en que opera, como vigilia, semisueño y sueño.

De otro modo el ser humano se desintegraría por incompatibilidad y contradicción interna. La intención de fondo de este artículo será entonces evidenciar como los temas más dispares se relacionan esencial o sintéticamente a través de los estados de ánimo. O dicho al revés, como esos estados de ánimo se manifiestan y son el trasfondo de las más variadas expresiones.

Estamos en tiempos de revolución donde lo inesperado irrumpió en el escenario social, humano, para que ya nada sea ni vuelva a ser igual que ayer. Según mi parecer hace demasiado tiempo que vivimos melodramas, que hicimos de la vida una tragedia griega. Nos olvidamos de ponerle a Dios o a los dioses la cualidad del humor y la risa, todo quedó reducido a una estática y nostálgica solemnidad. Supongo que por eso es que se mantienen tan alejados de nosotros, porque los aburrimos con tanta queja, lloradera y súplicas. O tal vez es nuestra nostalgia trágica lo que nos hace idealizar y adorar cual lejanos dioses, la felicidad que nos hemos incapacitado para vivir.

Me tomé el trabajo de buscar en Internet las fechas en que se inició el alumbrado eléctrico en Sudamérica, fue a finales del siglo XIX, pero aún en el XX se seguía usando el alumbrado de gas. Fueron tan intensas las primeras impresiones de la iluminación eléctrica que surgieron expresiones como: “El lucero vespertino no era Venus, sino las lámparas incandescentes de Edison.”

Unos pocos años después el mismo Edison inventó el fonógrafo o gramófono. El primer vuelo comercial de pasajeros data de 1910, y como por el 1920 se iniciaron las primeras transmisiones radiales. En 1945 se inaugura la era atómica estallando la primera bomba en Hiroshima causando la muerte de 260.000 habitantes de 400.000 que tenía la ciudad. Alrededor de 1950 comienzan las primeras emisiones televisivas, en 1967 se realiza el primer vuelo a la luna y el primer trasplante de corazón en el 69. Nos dicen que el ser humano tiene unas decenas de miles de años sobre la Tierra para algunos y de millones para otros, que la rueda se invento hace más de 5.000 años, la palanca y la polea unos 200 o 300 años antes de Cristo.

Hace tan solo quinientos años aún creíamos que la Tierra era chata y se terminaba en el horizonte. El que osaba asomarse a esos límites caía a un vacío insondable donde las fauces de un monstruo lo engullían. El universo completo giraba en torno a la Tierra cual centro estático.

Se me ocurren dos preguntas por lo menos luego de asimilar estos datos. ¿Qué causó esa enorme aceleración en los últimos 50 o cien años luego de decenas de millones o milenios donde si es que existía el tiempo, no transcurría linealmente de pasado a futuro sino que giraba cíclicamente sobre si como en el día-noche o las estaciones climáticas? ¿Experimentarían aquellos seres humanos la misma sensación del tiempo que sentimos hoy nosotros? ¿Cómo llenarían el transcurrir del tiempo? Porque hasta donde yo recuerdo cuando niños teníamos muy pocos entretenimientos, era todo un acontecimiento recibir un juguete nuevo. Los únicos materiales disponibles eran la madera, el plomo, la goma o caucho. Los muñecos eran todos rígidos, duros y estáticos.

Mis padres me contaban que ellos jugaban con piedras, palos, latas y enseres similares y toda la gracia del juego estaba en su poderosa imaginación. En aquél entonces la imaginación humana se volcaba completa sobre el mundo compensando y superponiéndose a la percepción, a la pobre estimulación que ofrecía la poca cantidad de eventos.

Pero íntimamente anhelábamos que el mundo fuese más humano, más a nuestra imagen y semejanza. Así fue como llegaron los variados inventos que emulaban nuestros sentidos y texturas, transfiriendo nuestra movilidad, sensibilidad e imaginación íntima al paisaje externo.

Pero eso no bastaba. Los mitos y las leyendas que versan sobre dioses, hijos de dioses y héroes, sus legendarias aventuras también habitaban desde siempre en nuestra imaginación. También anhelaban venir a ser en la Tierra. ¿Acaso hay algún niño que no sueñe y juegue las aventuras heroicas?

El otro día leí que hablaban de “pesimismo revolucionario”, eso es una contradicción porque el pesimismo nunca puede ser revolucionario. Podremos decir que una persona es por momentos revolucionaria y en otros pesimista, pero nunca he visto que el pesimismo haga revolución. ¿Cómo un pesimista puede emprender la tarea de superar la inercia del pasado cuando es justamente la fe y la alegría, la confianza en las propias fuerzas el motor de toda revolución?

Una querida amiga me comentaba que en la visita de Fidel Castro a Allende en 1971 en Chile, había escuchado en una entrevista unas palabras de Fidel que hoy le parecían una profecía: “Nosotros pensamos que este continente lleva en su vientre una criatura que se llama revolución, que viene en camino, y que inexorablemente por ley biológica, por ley social, por ley de la historia, tiene que nacer. Y nacerá de una forma o de otra, el parto será institucional, en un hospital. Serán médicos ilustres o será la partera quien recoja la criatura, pero de todas maneras habrá parto”.

Si, puede ser una profecía, sobre todo cuando pensamos cuantas cosas han sucedido en estos 36 años. Pero también puede verse como un oscuro y poderoso presentimiento, porque no es solo un pensamiento expresado, verbalizado, resonado en palabras. Es la fuerza motora de la revolución cubana que ha soportado 45 años de asedio y ha comenzado a crecer además en medio de tales circunstancias.

La idea-fuerza de un líder, de un pequeño grupo de hombres que se ha transmitido a un pueblo, una idea-fuerza que se ha encarnado y traído a ser en el mundo, que ha encontrado un puente entre el mundo íntimo de la conciencia y el espacio público que todos compartimos.

¿No es esto el traer al mundo las grandes gestas y aventuras de los dioses, sus hijos y los héroes? Primero creamos las herramientas, los apéndices, las extensiones de nuestro cuerpo, pero luego encarnamos los personajes de nuestra imaginación. Son dos dimensiones muy diferentes, porque en una concebimos, acumulamos y manipulamos objetos, pero en la otra encarnamos y somos esas imágenes o concepciones.

¿Cómo es que una sociedad, un pueblo sumiso y en muchos casos hasta ignorante y famélico, de repente encarna características heroicas y como en las épocas de los libertadores con palos, piedras, lanzas y perros enfrenta a las organizadas, bien armadas y pagas fuerzas del imperio dominante? ¿Dónde mora, de dónde sale esa poderosa fuerza transfiguradora de la realidad? Para nuestras creencias de encadenamiento de los procesos y sus tiempos, ese cambio o transformismo mayúsculo debería seguir un curso prelineado y tomar varias generaciones para concretarse.

Pero los hechos nos demuestran que hay muchas lagunas en nuestros conocimientos, muchas discontinuidades, que hay muchas variables que interactúan, que han interactuado en toda nuestra historia. Y que por no poder hacerlas encajar en nuestras explicaciones lineales de los hechos las hemos excluido y llamado supersticiosas, hasta hemos negado su posibilidad que hoy nos cachetea, reduciendo la conciencia a las rutinas cotidianas sin salida.

Por supuesto que siempre podemos racionalizar tales irrupciones en el escenario socioeconómico y político diciendo que sólo son diferentes disfraces para los mismos intereses elitescos o que aquellos eran otros tiempos de mayor ingenuidad, eran cosas de la juventud siempre inquieta y desconforme, etc. Pero en sólo cincuenta años por un Vietnam hoy tenemos un Afganistán, Irak y Líbano y por una Cuba a Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Por otra parte cuando observas en estructura sobrevolando los casilleros y las circunstancias puntuales, tienes que reconocer que no alcanzan esas racionalizaciones para abarcar toda la alteración da la conciencia colectiva que hoy presenciamos y vivimos. Porque no solo los pueblos entran en una instancia heroica que denota condiciones y estados mentales muy diferentes. Sino que también dan señal los mandatarios mesiánicos que se creen investidos de misiones divinas, nuevas cruzadas contra los infieles, contra el mal y sus hijos. En otras palabras en medio de una época desacralizada y vulgarizada, profana, que se jacta de haber dejado atrás el opio de los pueblos, hacen su entrada triunfal los dioses y las religiones.

Del mismo modo las ideologías comienzan a concretarse en hechos rompiendo el círculo vicioso reflexivo que piensa en el pensamiento. La imagen incubada por 50 o 100 años comienza ahora a ser encarnada, a llegar vía conductas al mundo.

Dentro de la revolución bolivariana y sus múltiples hechos transformadores de la realidad surge por ejemplo el Partido Socialista Unido de Venezuela, en un intento de dar dirección unitiva al accionar revolucionario. La propuesta es construirlo desde adentro y desde abajo, horizontalmente. Pero es entonces cuando se actualizan las inercias, cuando se ponen en evidencia las racionalizaciones de las resistencias, resultando inconcebible aquello de caminante se hace camino al andar. Se invita a construir el partido pero los políticos no quieren soltar aquello que conocen y a lo que se han habituado, no quieren someterse al consenso de las mayorías. Pese a que se llenan la boca hablando de democracia participativa no están dispuestos a soltar el control, pese a que llaman el gran soberano al pueblo les resultan inciertas sus decisiones y no desean someterse a ellas.

Aún tienen mucha fuerza la inercia racional y el escepticismo. En contraste con ellos la imaginación ha tomado una connotación negativa, se ha usado para designar la polaridad opuesta a la realidad o verdad, es decir lo falso, la mentira.

Esta semana por ejemplo estuvo en Venezuela de visita el premio Nobel Muhamad Yunus fundador del Banco Grameen (Banco Rural), de Bangladesh. Fue condecorado por el presidente Chávez y de todo su discurso yo destaco: “La pobreza debería quedar para los museos”. Si, yo también creo que es indigna y vergonzosa esa condición de la humanidad después de miles de años de evolución y supuesta civilización. Pero aún peor es cuando comenzamos a comprender los mecanismos de nuestra psiquis y nos damos cuenta de que todo eso que imaginamos y representamos tiene un enorme poder sobre nuestras conciencias y conductas.

Recordemos los juegos de los niños en que su poderosa vitalidad e imaginación no fracturada por hábitos y creencias, se superpone a la percepción de los objetos del entorno convirtiendo como Don Quijote los molinos en poderosos enemigos y a sí mismos en héroes liberadores de doncellas cautivas o pueblos oprimidos. Recordemos como la clase media venezolana bombardeada por los medios de comunicación es tomada por sus temores y fantasmas y los superpone a los hechos, a la percepción. ¿Qué creen uds. entonces que sucederá cuando el temor convierte esa poderosa imaginación en lucha por la supervivencia, en futuro incierto a prevenir posesiva y defensivamente, en competencia con el prójimo, fijando un paisaje donde la inferioridad y pobreza de la mayoría es garantía de superioridad y riqueza de los pocos? Pues que construimos y traemos a ser el infierno en la tierra y ya no nos queda más que soñar y esperar cual pasivas víctimas un sombrío, solemne y lejano Dios o dioses que arreglen el despelote que nosotros armamos.

Claro que aún seguimos pidiendo salvaciones y favores especiales, personales. Además podemos sustituir a los demonios y sus hijos causantes de todos nuestros males por otro estado y pueblo, y aún por el propio y la oposición política o religiosa a nuestras creencias. Lo que si no podemos es esperar llegar al lugar hacia el cual no caminamos. Por tanto mientras no reconozcamos nuestros estados de ánimo y poderosa imaginación tras todos nuestros pensamientos, hechos y consecuencias acumulativas, mientras no nos reconozcamos creadores y actores de nuestro escenario público en lugar de pasivas víctimas. Seguiremos proyectando y esperando que otros arreglen lo que hicimos, seguimos haciendo y solo nosotros podemos corregir.

Por eso cierro el círculo de este paseo por su comienzo. Tenemos que reinventar nuestros dioses y heroicas aventuras con humor, comedia, alegrías dinamizantes y cálidas cercanías en lugar de melodramas solemnes y lejanías paralizantes.

Tal vez incluir nuestros mitos cual raíz anímica de toda historia y cultura nos aproxime más al corazón de esas irrupciones cíclicas. Que por acumulación creciente se repiten a cada vez mayor velocidad o menor tiempo. Pero debido a las particulares anteojeras de cada época que solo permiten mirar en una sola dirección, siempre nos causan extrañeza y desorientación.

Entonces los niños que somos, que nunca dejamos de ser, despertarán de la densa y paralizante atmósfera del temor y los sueños del tiempo para comenzar a jugar, cantar y danzar al calor y ritmo de nuevos mitos y leyendas. A la luz del poder de nuestros estados de ánimo e imaginación correctamente direccionada, se abrirán nuevos caminos que guíen a la unión. Las sombras y fantasmas se disolverán convirtiéndose en alegres carcajadas.